La razón es la puta del diablo y si no me crees es porque crees que tienes razón

Fuerzas contrarias



PERSPICACIA Y ASTUCIA
La perspicacia es la habilidad en hablar y actuar acompañada de una evaluación viva y pronta de los pros y los contras, pero sin tener un propósito u objetivo para engañar al otro o hacer las cosas en beneficio propio, mientras que la astucia es precisamente eso, el inteligente utiliza su astucia para dominar situaciones, engañar a la gente y lograr sus objetivos. La energía de Vehuauh es la perspicacia, la capacidad de resolver problemas, de hacer siempre las cosas, con su fuerte voluntad (corazón). La energía de Bael es la astucia, la capacidad racional (cabeza) para estirar las redes y asegurarse de que lo que quiere y desea caiga en su trampa.

Energía angelical: Es una energía iniciática, nos incita a emprender siempre un viaje interior, incluso en el tiempo, para encontrar todo lo que se perdió. Es el viaje del Loco en el Tarot.
Energía demoníaca: es la fuerza de sacrificio que busca un nuevo propósito en la fertilidad, un nuevo ciclo. Busca el control y la dominación. Sus obras parecen positivas pero nunca deja ver sus intenciones finales, por lo que siempre puede sorprendernos de forma negativa.

DIFERENTE E INDIFERENTE
Dos fuerzas contrapuestas, la angélica es la diferencia, del latín "differre" ser diferente, más "ente" Ser o entidad (differEnte = Ser diferente). Todos somos diferentes, por lo tanto únicos. Tenemos miedo a la diferencia, porque es desconocida a primera vista, en cambio si se conocen y aceptan cosas o personas diferentes son una riqueza, algo nuevo. Si cambiamos y maduramos nos volvemos diferentes para descubrir esa parte de nosotros que es única. El niño aprende sobre la vida a través de la diferencia de formas, colores, gustos, diferentes rostros de las personas. En cambio, cuanto más nos parecemos a la masa, al rebaño, más perdemos nuestra diferencia, identidad o unicidad, nos volvemos indiferentes. Indiferente proviene del latín "In" en este caso significa negación (por ejemplo en palabras como in-útil, in-apropiado, etc...), por lo tanto "in-diferencia" es la actitud de alguien que no toma posición entre dos opuestos, de esos que no eligen de qué lado estar porque no les importa. La indiferencia es una enfermedad emocional y por lo tanto psicológica. Jeliel aceptando las diferencias entre las cosas llega también a comprender dónde está el problema, la dificultad, mientras que Agares quitando todo interés te confina en el olvido de la indiferencia.

Energía angelical: Jeliel es una energía de apoyo y ayuda, capaz de recuperar el equilibrio perdido, canalizando las ideas hacia la comprensión de lo sucedido. No es obvio entender el pasado si no has asimilado las lagunas o vacíos que dejamos atrás. De hecho, uno no experimenta completamente el presente hasta que comprende el pasado.
Energía demoníaca: Agares te hace vivir en el olvido, en esos huecos o vacíos mentales que crees comprender, es un bromista, son los traspiés que damos, nuestras meteduras de pata, todas esas acciones absurdas que realizamos sin razón.

PREVENIR Y PREVER
Son dos vibraciones futuristas, pero el futuro no existe, por lo que debemos aprender a comprender las consecuencias de las acciones presentes, de esta manera podemos predecir lo que sucederá, porque es solo una consecuencia de causa y efecto. Prevenir es anticipar la acción, preverla es intuirla primero. Cómo se puede entender que ambas energías, tanto en el ángel como en el demonio, están ocultas en nosotros. De hecho, en sus imágenes aparecen con los ojos vendados, ven con el corazón, con el intelecto. Es una fuerza que se adquiere en la medida en que tenemos vida interior, cuando estamos acostumbrados a estar dentro de nosotros mismos, en la oscuridad de la psique.

Energía angelical: Sitael es una energía misteriosa, encarna la esperanza, una de las virtudes más difíciles y misteriosas del alma humana. Dicen que la esperanza muere al final, pero recurrimos a la esperanza cuando no nos queda nada por hacer. Esta virtud que creció bajo la sombra del cristianismo sabe a impotencia, desestimulo y resignación. Pero esta es una esperanza pasiva. Sitael nos enseña que la esperanza hay que construirla, es activa, es creer en lo que estás haciendo en cada momento, por eso si sabes lo que estás haciendo también sabes lo que esperas.
Energía demoníaca: el tiempo y la paciencia son las cualidades de Vassago, es un espíritu clarividente, que está interesado en ver más allá de la materia, por esta razón es ciego a las cosas de nuestro mundo, pero capaz de revelar conexiones con el otro mundo. Sin Sitael la esperanza te llevaría a creer en un mundo de auto engaño, imaginativo y ciego.

RESERVAR + CONSERVAR = OBSERVAR
Hay dos versículos en el libro bíblico de Isaías que son singularmente hermosos. El primero dice: “Te daré tesoros escondidos en tinieblas, riquezas guardadas en lugares secretos, para que sepas que yo soy el SEÑOR que te llama por tu nombre” (Is 45, 3). Quien te llama por tu nombre es quien vive en tu intimidad, todas las cosas más fundamentales de la naturaleza no se ven, están ESCONDIDAS (átomos). Es la fuerza del ángel de Elemiah. Hoy, sin embargo, la gente no quiere nada más que lucirse, llamar la atenciòn, no saben estar escondidos, reservados, lo que indica una falta de intimidad profunda con su esencia divina, porque "Verdaderamente Tu eres un Dios Escondido" (Isaías 45:15). Esta vibración es la Reserva, ser reservado significa estar ocupado, ocupado en algo divino, escondido, pero no por maldad. Reservar del latín "servare" apartar algo que ya sabes que te es útil, prefijo "re" (reiterar). ¿Que quieres decir? la experiencia. En cambio, la fuerza demoníaca de Gamigin es "Conservar", significa siempre dejar algo de lado pero con una intención muy específica. Quien sabe experimentar estas dos energías, aprende entonces a Observar: prefijo ob (delante) y servare (apartado), por tanto, significa ver de antemano lo que está delante y guardarlo en vuestro íntimo silencio.

Energía angelical: es una energía oculta que por lo tanto te lleva a esconderte, a rendirte, pero paradójica mente en este abandono te encuentras a ti mismo, no te escondes para llamar la atención de los demás, sino para redescubrir la atención que habías perdido en ti y para ti mismo.
Energía demoníaca: maestro en las artes liberales, especialmente el trivium, palabra latina que significa las tres vías, se refiere al "poder del lenguaje" (expresión, razonamiento, persuasión y seducción) y una prima dominio de las letras. Se divide en: gramática, dialéctica y retórica.

SALVACIÓN Y LIBERACIÓN
En latín, la palabra "salvación" es salus, que significa "salud". En la enseñanza de las religiones “salvación” suele denotar liberación del pecado y sus consecuencias, porque un alma no condicionada por el mal es un alma sana, en salud, salvada, por lo que la salvación no es un rescate que los bomberos divinos o la sala de emergencias  de los ángeles te harán, sino màs bien es nuestra conciencia de que sabiendo lo que nos estorba y condiciona comienza a liberarnos de estas trampas internas. Esta es la fuerza angélica de Mahasiah, mientras que la fuerza demoníaca de Marbas es el conocimiento que te dice: si nací libre, ¿por qué debo ser salvo? por lo tanto es mi libertad la que debe ser salvada de ideologías, condicionamientos, falsas creencias o morales que me hacen pensar que la salvación cae del cielo como una cuerda de rescate para mí, sin mi participación. Soy yo quien debe salvarme con mis acciones. 

Energía angelical: Mahasiah influye en los encuentros con personas que tienden a analizar las emociones, pensamientos e instintos propios y ajenos: esto conduce al autoconocimiento. Es una vibración que sana y purifica toda intención. De ahí su tendencia a llevarse bien con todo el mundo.
Energía Demoníaca: Marbas es conocimiento, mediador entre dos realidades, a pesar de ser un demonio enseña verdades ocultas, sobre todo las más dolorosas, las más salvajes, esas que por instinto no queremos ver. Él es el Rey de nuestra selva interior.

 ALABAR Y ADULAR
Una de las cosas más absurdas e incomprensibles de la adoración religiosa de los dioses es el hecho de que Dios se presente como alguien que quiere ser alabado. Basta con leer el libro de los Salmos en la Biblia, la alabanza es incluso un mandamiento. Muchas veces pienso si Dios realmente ama todos estos aires y lamidas o lametazos que le ofrecen sus fieles, porque a nivel psicológico una persona que busca alabanza es muy insegura de sí misma y busca aprobación a través de la alabanza, por lo tanto es pueril y no pocas veces es una persona engreída, orgullosa, altiva, arrogante, mientras que las personas verdaderamente espirituales son humildes y rehúyen los elogios. Nunca he entendido a un Dios que disfruta con todos esos aires de grandeza que le soplan a diario, me parece ridículo. Hay 3 palabras en hebreo que se usan para indicar la alabanza y las 3 significan agradecimiento (yadah, zamar, aleluya) pero sin hacer tanto alboroto y ruido. Analicemos por un momento la palabra alabanza:
En latín, alabar es expresar una emoción con palabras o sonidos, como aplausos, pero también con gestos (como bailar en tu honor, hasta el perro te mueve la cola para agradecerte). Está relacionado con la palabra latina "alapari" que significa aplauso, bofetada, palmada en la espalda y se refiere a la bofetada que un amo le daba a su esclavo cuando lo dejaba libre. En algunos pueblos tribales, cuando los jóvenes se hacen adultos son golpeados con una vara, símbolo del dolor que el adulto debe sufrir y soportar. En algunos cultos el sacerdote le da una ligera bofetada al discípulo para decirle "despierta" (se usa en el ritual cristiano de confirmación). Por lo tanto, alabar no es lamerle el trasero a alguien sino darle unas nalgadas, despertarlo. La energía de Lelahel es esta: alabas a Dios cuando te despiertas, cuando estás agradecido, cuando estás lleno de buenas intenciones, no son palabra sino acción (hechos no oraciones). Valefor es al revés, es adular, halagar es inflar tanto el ego de una persona con elogios hasta hacerlo reventar. Ten cuidado si tu Dios ama la alabanza, tal vez busca la adulación. Alaba a Dios con tu vida no con tus palabras.

Energía angelical: este Ángel revela a la persona la forma más fructífera de utilizar los propios recursos a través del despertar interior. Cuando naces te dan una bofetada para hacerte respirar, cuando naces en el espíritu es lo mismo: un golpe al alma para hacerla consciente.
Energía Demoníaca: Valefor es un demonio traicionero, te enseña cosas peligrosas pero te hace caer en esos peligros y no todos salen vivos o cuerdos. Su poder es el robo: de pensamientos, de sentimientos, de ideas, de personalidades de identidad, de sombras, de vicios... de todo, al final te roba el alma creyendo que estás practicando.

PACIENCIA E INTOLERANCIA
El ángel Achaiah nos revela la paciencia divina, sin ella el Ser no podría soportar ni un segundo el absurdo de la creación que no cumple con su vocación o misión. Si decimos que Dios es paciente también debemos aceptar que es un Dios enfermo, de hecho el paciente para un médico es una persona que tiene problemas y necesita ser tratada. Paciencia viene del latín Patir = sufrir. En griego siempre hablamos de Pathos = dolor. En la psicología de la patología. La paciencia es una virtud sobrenatural porque es la capacidad de soportar una enfermedad (adversidad) sin sucumbir, tanto física como psíquica o interna (como un sentimiento adverso), sólo con la fuerza de la voluntad. Amon en cambio te lleva a experimentar un placer hasta que se convierte en una enfermedad, de hecho hoy en día se habla mucho de intolerancia alimentaria, tolerar es sinónimo de paciencia, en cambio cuando ya no aguantas un placer, algo que te ha llenado, te vuelves intolerante. Algunos, para comprender lo malo de una situación, deben comer en exceso, inundarse, llenarse de esa cosa hasta destruirlos (puede ser un amor, o una comida, o un vicio), entonces entienden que era un mal.

Energía angelical: muchas veces perdemos el propósito, el objetivo, el fin de la existencia, Achaiah es esa fuerza que siempre nos trae de vuelta para encontrar el rumbo correcto como un radar, alinearnos, redimensionarnos, constantemente.
Energía demoníaca: Amon es una energía confusa, sus apariencias extrañas y variadas son como algunas de nuestras pasiones que parecen todo: hermosas, inocentes, inteligentes, traicioneras, egoístas, simpáticas... lo que sea que esperes, nunca sabes cómo resultará. No sabes evaluar si una persona te gusta o te conviene, si la usas o la complaces.

ADORAR Y CALLAR
La palabra adorar es muy compleja, es un verbo que ahora se usa exclusivamente en el ámbito religioso y significa honrar o venerar la grandeza de un Dios, su origen en las lenguas indoeuropeas fue más complejo: “ad” significa hacia, mientras que "oris" significa boca, "orare" significa hablar y adorar significaba "dirigirse hacia una persona" pero exclusivamente, es decir a alguien cosas que nunca le dirías a nadie más. A veces cuando tenemos una intimidad muy profunda incluso con una persona nos dan ganas de decirle: “te adoro” porque vemos su parte divina en esa persona, quiere decir “solo te digo todo lo que puedo ver en ti que es divino". Esta es la fuerza del ángel seráfico Cahethel. En cambio la vibración demoniaca de Barbatos es sostener esa maravilla, esconderla, poder ver la luz sublime de un fenómeno, de una persona, de una cosa y “callar” que significa tener el silencio, atención no es sostener una palabra, sino el silencio que es la plenitud de un sentido. Baratos no adora sino que contempla en silencio, es el silencio de la naturaleza, de los animales, de los elementos que adoran a su manera: en silencio.

Energía angelical: Combatiendo toda fuerza de negatividad pero acogiendo su valor opuesto, de esta manera la tristeza se convierte en un momento de reflexión, el dolor te enseña un valor perdido, detrás del odio ves un amor no realizado. Es una mirada penetrante que revela los valores más ocultos de las cosas adorables.
Energía demoníaca: te lleva a reconciliarte con amigos, familiares y enemigos, lo que puede parecer una buena acción, pero quien lo hace sabe cuánto tiene que luchar con este demonio que instiga el orgullo a la falta de perdón.

FLUIR E INFLUIR
En la naturaleza hay dos movimientos a la vez: involución y evolución, porque la naturaleza fluye como el aire en nuestros pulmones: inhalando y exhalando, el universo se contrae por un lado y se expande por el otro... es el equilibrio del 'Ser', de energía, de materia. Aquí están las dos vibraciones angélicas y demoníacas. Haziel es el fluir de las cosas, un movimiento natural que fluye y hace que todo cambie, porque el fluir es el movimiento del Ser en las cosas. Cuando las cosas pierden vida se atascan, entonces la energía no fluye, se vacían, no vibran y la psique necesita que algo o alguien sople por dentro, que influya (In= dentro y  fluĕre=correr), es como la sangue en el cuerpo el espíritu e el alma, tiene que fluir para poder sobrevivir. De hecho los que no fluyen son personas que no tienen personalidad que necesitan influencers, modelos, ídolos, Dioses. Paimon es esto: una autosugestión mental falsa y artificial que se dispara (=influjo) en la mente haciéndote creer que eres tú quien dirige tu vida, cuando en realidad cuando no usas tu cerebro acabará siendo usado por otro (influencia).

Energía angelical: Es la vibración del amor más profundo, el de la misericordia, un amor puramente femenino, maternal, capaz de comprender cualquier falta sin dejarse cegar por el dolor, la ira, la venganza o la injusticia sufrida.
Energía demoníaca: Paimon es un demonio temible porque sabe cómo manipular la conciencia a través del deseo, se llama influencia mental (hoy en día se habla mucho de influencer online). Te hace creer que todo lo que te gusta es verdad, sea bueno o malo, siempre y cuando te convenga. Aquí el peligro evidentemente es nunca evaluar objetivamente el bien sino formar una moral relativa y personal, para uso y consumo propio, volviéndote así un laxista (sin moral= laxismo).

DESILUSIÓN Y APLAUSO
Aladiah es una energía angelical que puede ver las cosas desde diferentes ángulos por lo que sabe ser tanto objetiva como subjetiva, por lo que puede ver tanto las deficiencias de los demás como las propias, las cualidades de los demás como propias. De esta manera capta las falsas ilusiones que se esconden en las bellas promesas, pero también para ver la belleza que hay en la ilusión. Por otro lado la fuerza energética de Buer es la adulación, él es un demonio feo que le encanta ser halagado, pero sabes que mientes, por complacencia y casi por caridad, pero lo sigues halagando sin darte cuenta que en ese juego te estas hundiendo en la falsedad. Muchas veces pecamos por bondad. 

Energía Angélica = La Cábala atribuye a este Nombre, Aladiah, el poder, por un lado, de vencer la tendencia humana a mirar mal a la vida y a los demás, sintiéndose así aislado y sin apoyo; por otro, para neutralizar la mirada malévola de otras personas. La vibración de sus letras, por tanto, proporciona una herramienta meditativa para mirarte a ti mismo y a los demás con una mirada más amorosa y comprensiva.
Energía Demoníaca = Beur es el dominio de las pasiones, para dominàrlas sin embargo hay que vivìrlas y aquí el riesgo o precio a pagar, por lo tanto te lleva a saborear las pasiones para ver hasta dónde puedes llegar sin caerte o perderte en ellas. La paradoja es que le encanta liberar a los que están encadenados al vicio.

PROFUNDIZAR Y ANALIZAR
Analizar del griego ἀνάλυσις se compone del prefijo ἀνά = ana = arriba y el verbo λυσις = lisis = disolver o resolver, juntos (ana+lisis) significa descomposición, al analizar una palabra se descompone, como un médico con un bisturí (la mente) corta un cuerpo en pedazos y descubre su composición. Es desatar un nudo. Sin embargo, es particular analizar la palabra "ana" ἀνά que significa la parte superior, por lo tanto se refiere a la razón, la cabeza, nuestra parte más alta y de hecho analizamos con la cabeza. Esta es la vibración de Gusion, mientras que la vibración de Lauiah es la opuesta, no con la cabeza sino con el corazón, por lo tanto profundizar, del latín "profundus" formado por el prefijo pro = adelante y el sustantivo fondus = base, por lo tanto significa encontrar la base en el fondo, en el fundamento, en el abismo. Así todas las realidades tienen dos portales de comprensión: corazón y cabeza, desde abajo y desde arriba (Yin y Yang), instinto e intuición. El efecto más paradójico es que una vez que te has adentrado en el abismo màs profundo de algo la emotividad te exalta (Lauiah es exaltación) mientras que cuanto más eres capaz de analizar algo más llegas desde arriba a ver su profundidad (Gusion es el paso del abismo hacia la luz), por lo que los opuestos se encuentran: en la tierra como en el cielo, asì como es abajo es arriba. 

Energía angelical: La exaltación es una fuerza maravillosa, porque la visión de la mente se eleva en la medida en que es empujada por el corazón, por lo tanto es realista, de lo contrario se convierte en una exaltación sólo de la mente y por lo tanto del Ego. En este caso, cuanto más elevados sean tus puntos de vista espirituales o celestiales, más humildes serán tus manifestaciones y actitudes terrenales.
Energía demoníaca: para conocer la altura primero hay que descender a las profundidades, aquellos que creen conocer un extremo sin haber experimentado el otro solo se engañan a sí mismos.

 INHIBIR Y DESINHIBIR
Aquí hay dos fuerzas opuestas que tenemos que gestionar, controlar e incluso combatir todos los días. La angélica es inhibir, Hahaiah, del latín "in" adentro y "habēre" sujetar, por lo tanto significa lo que guardamos adentro, lo que debe permanecer oculto. Puede ser positivo cuando nos abstenemos, por ejemplo, de decir algo que luego nos haría daño, pero puede ser negativo cuando guardamos dentro una emoción que podría liberarnos. Su fuerza demoníaca contraria es la desinhibición, Sitri, con el prefijo latino “des” que significa quitar, separar, por lo tanto es quitar la prohibición, quitar el dique, levantar las barreras, de hecho una persona desinhibida no se avergüenza de desnudarse en público, decir lo que piensa aunque duela con las palabras. Esto también podría ser tanto positivo como negativo. El moralismo, por ejemplo, tiende a inhibir a las personas, se vuelven tímidas, atraídas, muy delicadas que por todo se espantan y se escandalizan, casi asustadas. El alcohol, por ejemplo, desinhibe a las personas, empiezan a revelar secretos, a discutir con los demás, a molestar y acosar a las mujeres... Una persona totalmente inhibida es una bomba atómica, encerrada en sí misma y susceptible, mientras que una persona totalmente desinhibida es un desastre, invade espacios y es impredecible. Ambos son necesarios, solo necesitas saber cómo, cuándo y dónde usarlos.

Energía angelical: Es una energía protectora, es el amor o autoestima por uno mismo lo que nos da una armadura, de ahí el nombre Hahaiah significa refugiarse en uno mismo, es sentirse bien con uno mismo en los momentos más difíciles. Pero sin hacer de este atrincheramiento nuestro hogar permanente, de lo contrario quedamos aislados en nuestro propio Ego.
Energía demoníaca: Sitri en cambio nos incita a abrirnos, a entregarnos, a desnudarnos en cuerpo y alma, es una euforia que roza la locura de abandonarnos a los demás sin reservas. El peligro de dar total confianza es que podemos ser atrapados y utilizados.

SEGURIDAD E INSEGURIDAD
Dos energías opuestas, son también sensaciones, emociones y en casos negativos también pueden convertirse en fijaciones mentales. Por ejemplo el que siempre está inseguro. Beleth es un demonio que odia la inseguridad, te devora con la misma incertidumbre. Etimológicamente seguro viene del latín "se" sin "y "cura" cuidado, por lo tanto una persona segura es aquella que no necesita cuidado, atención, es la fuerza angélica de Iezalel. Inseguro en cambio es el contrario, es vivir dentro (in= adentro) el descuido, sin atención, sin cura. La seguridad surge entonces en nosotros cuando estamos presentes a nosotros mismos, conscientes de nuestro valor, de nuestra fuerza, de nuestra capacidad. Cuidarnos es dar a nosotros mismos la seguridad.

Energía angelical: Yezalel nos insta a crear la realidad que nos rodea: derrama sobre la tierra la paz y la unión que brotan de tu interior, como reflejo e intuición de la Belleza divina. Eres por fuera lo que reflejas desde adentro, tanto para bien como para mal.
Energía demoníaca: si no estás seguro de ti mismo, es esta incertidumbre la que finalmente te convierte en el perdedor. Todas las cualidades son tales porque se expresan con confianza y seguridad, una mujer hermosa pero insegura se afea. Una mujer que no es bella pero sí segura de sí misma adquiere una extraña y particular belleza, esta es la fuerza de Beleth.

RELACIÓN Y ADICIÓN
La palabra relación proviene del latín "relatio" el participio pasado de "relatus" o referre = referirse, relato, es decir, contarse una historia y de hecho una relación surge del diálogo, de contarse la propia vida o la relación. La raíz latina es "lat" que significa llevar. Así que en la relación te acercas al otro, llevas al otro a ti mismo, tu vida. Pero la relación es circular, ambas partes se dan, se relacionan (es la fuerza angélica de Mebahel). En cambio, cuando una de las dos partes se cierra, no confía, no confiesa, no se abre, la otra queda desapegada, no hay relación sino adición. Adicto viene del latin "ad" hacia y "dicere" decir o indicar una sola dirección. Entonces es esa persona que tiene sus razones, sus ideas fijas (adictos) no cambia, no hay discusión, no se puede pensar diferente, por lo tanto la relación es fingida, impuesta y envenenada (típico de las flechas demoníacas de Leraje )

Energía angelical: Esparce energía positiva a través de los demás, es el ángel de las amistades, las relaciones, las parejas, es la comparación y el diálogo entre ellos que abre nuevos horizontes.
Energía demoníaca: Las emociones son como flechas, se deslizan por la mente hasta atravesar el corazón, parten de arriba hacia abajo, si la emoción es negativa envenena el alma, angustia todo el sistema nervioso. Si en cambio se vuelven positivas provocan una dulce herida, un extraño placer como el de los amantes inseguros.


DIVERSIDAD Y ADVERSIDAD
Lo que nos identifica como personas es nuestra diversidad, cuanto más eres tú mismo y más diferente eres de los demás, nunca te homologas con la masa, adquieres tu claridad, es la fuerza angelical de Hariel. Diversidad del prefijo latino di = separar y el verbo "vertere" yendo en sentido contrario, por eso las personas únicas van en sentido contrario a la masa.
La fuerza demoníaca de Eligos es la adversa, es un guerrero que siempre se enfrenta a sus oponentes. Adversidad proviene del prefijo latino ad = hacia una dirección y "versus" girar en la dirección opuesta. Por eso es normal que nos encontremos con adversidades si vamos por el buen camino, porque el viento siempre sopla en dirección contraria para quien viaja con la vela del espíritu. Si en cambio viajas sin el espíritu, el viento te lleva en dirección contraria pero no lo notarás y pensarás que la adversidad es parte de tu desgracia y te acomodarás en ella.

Energía angelical: El don de Hariel es la clarividencia, la claridad mental en los acontecimientos, pero esto también implica la fatalidad de comprender la maldad intrínseca que tienen los acontecimientos, los obstáculos, la fealdad.
Energía demoníaca: Eligos es la fuerza interior que tenemos para luchar, para hacer la guerra en todos los sentidos, incluso en las discusiones, en las emociones; es el derecho que sabemos que tenemos a merecer algo que nos han negado y luchamos por ello.


PAZ Y GUERRA
Dos fuerzas ambiguas, contrastantes, complejas, perseguidas por el alma humana sin tregua, sin paz, con tanta guerra. Muchas veces una genera la otra, la guerra se hace para tener paz, mientras que la paz de los demás produce envidia y el deseo de hacer guerra para tener también esa paz. Se mezclan, de hecho la palabra guerra proviene del germánico "werra" que significa mezcla de gente, cuerpo a cuerpo, confusión. Sin embargo, debemos recordar una peligrosa similitud en la lengua latina entre el sustantivo masculino bellum (bélico, guerrero) y el adjetivo femenino bellus (bello), lo que denota que para los antiguos romanos la guerra era algo bello. También es famoso el proverbio latino de Vegezio "Si vis pacem, para bellum" si quieres la paz, prepárate para la guerra. De hecho, la etimología de la palabra paz es muy triste, está ligada a la raíz sánscrita pak o pag = pactar o arreglar, y de aquí el latín ′′ pactum ′′ pacto, es siempre y en todo caso una lucha o guerra para llegar a un acuerdo. Hakamiah es una fuerza angelical que busca la paz mientras lucha para protegernos, mientras que Zepas es una fuerza demoníaca que encuentra placer o paz en la guerra.

Energía angelical: Hakamiah es la vibración de la lucha, del poder, de la defensa, es esa energía que nos permite enfrentarnos a quienes nos quieren dominar y subyugar, es la fuerza contra los vicios, las pasiones desordenadas, las personas insidiosas.
Energía Demoníaca: Zepar es la fuerza demoníaca de la guerra, pero es la guerra hecha con placer que te domina, te destruye, muchas veces incluso con amor. La búsqueda constante de nuevos estímulos, como un vicio al que no le alcanza la adrenalina, nos lleva a vivir bajo esta influencia destructiva.


MIRADA PROFUNDA Y SUPERFICIAL
Aquí tenemos dos vibraciones contrapuestas, la angélica de Louiah, es una mirada profunda, introspectiva, que va más allá de las apariencias, busca la esencia de las cosas, pero también hace falta la mirada superficial, la demoníaca de Botis, la que sabe captar las máscaras, las apariencias, las mezquindades en la superficie de las cosas. Hay que saber mirar en ambas direcciones: de dentro hacia fuera y de fuera hacia la esencia. Sin una mirada profunda ves sólo los defectos pero no las causas, sin una mirada superficial pierdes de vista muchas consecuencias creyendo saber cuál es la causa.

Energía angelical: mirada introspectiva, en busca de la verdad en otra dimensión interior, donde el Ego se encuentra consigo mismo sin involucrar a los demás, finalmente decide mirarse solo a sì mismo en lugar de ser mirado solamente por los demás. Es el nacimiento de la admiración divina.
Energía demoníaca: es la fuerza para alejar a los demás, mantenerlos a distancia, una vibración antagónica que logra crear un espacio seguro para ti, incluso si misteriosamente las personas te ven por lo que no eres, incluso les disgustas, pareces antipatico. No te envidian, no te buscan y tienes lo que querías: estar solo.


REALIDAD Y FANTASIA
Dos vibraciones que muchas veces contrastan porque muchas veces no sabemos qué es la realidad ya que lo que vivimos a veces es absurdo y por lo tanto irreal, mientras que lo que soñamos lo percibimos como más real o sensible o verdadero. Soñamos con un mundo mejor y por lo tanto más real, mientras que este mundo en el que vivimos es a veces absurdo y por lo tanto no real. Estas dos energías son muy fuertes. Caliel es esa fuerza angelical que busca otorgar un mundo mejor. Real viene del latín res = cosa, mientras que realidad es la cualidad de hacer que una cosa sea tal y cual, por lo tanto verdadera. Es curioso cómo esta palabra también se convirtió en el fundamento de las cosas reales, es decir, del Rey. Una persona real era, por lo tanto, un rey. Real es sinónimo de verdadero. Si bien fantasía es una palabra que proviene del griego ϕαίνω que significa "mostrar" porque los Phantasos eran los hijos de los sueños (Fantasmas) de hecho por eso decimos que los sueños están llenos de fantasmas o fantasías, sin embargo sigue siendo fascinante saber que en griego ϕαίνω (phaino) es hacer real, mostrar, mostrarse, como si los fantasmas o fantasías fueran a materializarse y esta es la energía del demonio Bathin.

Energía angelical: Es una energía que busca ejecutar planes de acuerdo a las leyes de la naturaleza, del universo, de la justicia divina; su influencia será honesta y guiada por un sentido de la justicia, dotada de inteligencia práctica.
Energía demoníaca: Es la fuerza para viajar en nuestros sueños, en introspección, la capacidad de vivir en conexión con nuestro mundo onírico. Si es convocado, tiene el poder de acompañarte en tus viajes astrales entre los planos inferior y superior.


INTENCIÓN Y EXTINCIÓN
Dos vibraciones opuestas, ambas muy comunes y con las que luchamos todos los días. La intención del latín "in" (adentro) y tender, es la capacidad de ir dentro de uno mismo, tenderse hacia el interior. Muchas veces las personas que no tienen buenas intenciones es porque no están conectadas con su parte interior. Es la fuerza angélica de Leuuiah, el entendimiento de las cosas, de donde surge la clemencia, otra palabra muy hermosa: clemens significa inclinarse y mentia significa la mente, clemencia es para la persona que perdona, es la que lleva todo el peso en la razón, por esto comprender el por qué de los problemas y los supera con el perdón. La fuerza demoníaca de Saleos, en cambio, se basa en el placer, esa atracción que nos lleva a devorar cosas, a saciarnos por completo, incluso de personas, pero la consecuencia es la extinción: tender hacia el exterior, (ex= quedarse afuera ) por lo tanto es salir de lugar, no existir. Presta atención a las pasiones: cuanto más te sacias más su sentido se pierde, porque se proyectan hacia afuera, por lo tanto sin intención, sin propósito interno, la única fuerza que salvaría y divinizaría todas las pasiones.

Energía angelical: Es la fuerza para enfrentar las pruebas tratando al mismo tiempo de comprender el por qué y sus consecuencias, por lo que atesora los fracasos, los transforma en interpretaciones y razones para vivir la experiencia.
Energía demoníaca: A menudo el placer es un escape del dolor, el placer actúa como una anestesia para el mal existencial de vivir. La energía de Saleos es la más simple y casi beneficiosa para el ser humano, queda el riesgo de ahogarse en el placer para nunca enfrentarse definitivamente al dolor para descubrir su causa y desactivarlo.

REDENCIÓN Y CONDENACIÓN
La palabra redención es muy particular, proviene del latín "redimere" redimir, compuesto por el prefijo "re" que significa volver atrás o hacerlo de nuevo y el verbo "emere" que significa comprar. Así que redimir significa volver a comprar algo que vendiste, por lo cual cuando lo usas en un sentido espiritual significa recuperar la vida que desperdiciaste, volver a comprar lo que vendiste porque no sabías lo precioso que era, eso es redimirse. ¿Entiendes que Dios Redentor quiere decir que eres tú quien debe recuperar la divinidad que has trocado con un Dios falso? En otras palabras, Dios no te redime, no te puede comprar, porque eres tú quien se vendió o se perdió en sì mismo. Dios se presenta nuevamente como una fuerza humana interior que os redime, os hace recuperar vuestra verdadera identidad. Esta es la fuerza angelical de Pahaliah. En cambio, la fuerza demoníaca de Purson es todo lo contrario, condenar viene del latín “damnum” deuda que hay que pagar con otra deuda: es como quien hace un préstamo para pagar otro. Esto se refiere a la pasión, el deseo de cosas que nunca terminan, no nos satisfacen nunca, no nos pagan, no valen la pena (pena = condenación). En otras palabras, este demonio te lleva a perderte en los deseos para que puedas encontrarte solo contigo mismo y comprender tu valor, no el de las cosas que deseas sino el de tu alma. Así que no es Dios quien te condena, eres tú quien te condenas a ti mismo deseando algo que vale menos que tu.

Energía Angélica: Este ángel es el encargado de restablecer la Ley Cósmica brindando la máxima ayuda a los individuos en la lucha contra los enemigos del Orden Universal: incluso en la lucha contra sus propios impulsos. La primera lucha contra el desorden la tendrá que hacer la persona dentro de sí misma y, si la gana, se hará dueña de sus propias pasiones y exigente consigo misma.
Energía Demoníaca: Es la vibración emocional que te pregunta "dime, ¿qué es lo que realmente quieres?" con esta pregunta te atormenta porque realmente puedes encontrar tu camino en la existencia, porque cada uno de nosotros nació con un deseo absoluto que prevalece sobre las demás cosas, si perdemos ese deseo o tesoro perdemos nuestra orientación vital.

 UNIDAD Y UNIÓN
Dos palabras que aparentemente significan lo mismo en cambio tienen una profunda distinción. La fuerza angélica de Nelchael es la del Uno, del absoluto, del Dios Único o esencia suprema. La unidad es la cualidad del Uno, como dice su etimología, del latín "unitas", Unus = uno y el sufijo "itas" = cualidad. En cambio, la unión es diferente, es la acción que hace que todo sea uno, como la uniformidad, uniforme, aunque muchas personas usen el mismo uniforme pero siguen siendo personas diferentes, la apariencia externa cambia no la interna. Pongamos otro ejemplo: el aceite y el agua se pueden combinar, los puedes poner juntos, unirlos pero nunca forman una unidad, pero si pones leche con café se mezclan, no solo se unen sino que forman una nueva unidad. La forma demoníaca de Marax es esta capacidad de captar la distinción de la unión sin perder la unidad. Cuando dos personas se juntan y quieren formar una unidad se destruyen mutuamente, pueden formar una unión pero nunca una unidad, cada una debe permanecer con su singularidad. El propósito angélico de formar una unidad es en última instancia demoníaco, mientras que el propósito demoníaco de solo hacer una unión salva tu singularidad personal y es divina.

Energía Angélica: La vibración Nelchael es la capacidad de comprender la singularidad de todo, la identidad de cada persona, la dimensión absoluta que reside en cada entidad individual. Esta esencia es lo que muchas veces llamamos Dios, pero está (colgada) en cada partícula del ser, descubrirla es aprender a mirar la existencia desde otro punto de vista (el del ahorcado como arquetipo del arcano del Tarot).
Energía demoníaca: La fuerza de Marax es llevar al alma a sentir en suspenso, en estado de pausa, esos momentos en los que sientes que todo debe detenerse, hay que huir, sentarse, pensar y descansar. Es el standby del espíritu. A menudo sucede cuando estamos obstruidos por la futilidad, sobrecargados de actividad. Si no se obedece a esta fuerza natural, la misma naturaleza nos regala este momento incluso de forma violenta: una enfermedad, un accidente, la muerte o quiebra o ruptura de una relación. Por lo tanto, es un momento para tomar una decisión, limpiar la atmósfera y aclarar el propósito de la existencia.

DERECHA E IZQUIERDA
Nos encontramos ante dos vibraciones opuestas que sin embargo al final nos llevan la una hacia la otra, como en el Yin Yang, el punto negro tiene un lunar blanco y viceversa porque en el bien descubrimos el mal y en el mal descubrimos el bien, en la abundancia la gente derrocha y en el hambre la gente sabe ahorrar y atesorar. En todas las corrientes espirituales hay un camino derecho blanco y un camino izquierdo negro (goetia y teúrgia). Ieiaiel es la mano derecha de Dios, derecha significaba las cosas que se dan por supuestas, las más comunes, por esta razón la mayoría usa la mano derecha mientras que la izquierda es minoría. Derecha viene del latín "dexter" significa ser propicio, de hecho se dice que una persona es "dexter" que es capaz, correcta. Ojo, la palabra izquierda ha adquirido un significado negativo: en latín se dice "siniestro". La palabra "izquierda" viene del euskera, probablemente formado de esku (mano) y del céltico kerros (torcido). La fuerza demoníaca de Ipos (que en griego significa estar abajo) es revertir la situación, revertir el fondo para ver qué se esconde detrás de cada apariencia. Es por eso que todos los movimientos de izquierda a nivel social son siempre contradictorios y opuestos. La derecha nos lleva al Todo, mientras que la izquierda nos lleva a la Nada, pero en el Todo se concibe el valor de la nada y en la nada comprendemos el significado del Todo. Las fuerzas se complementan si interactúan.

Energía angelical: Este ángel otorga el don del discernimiento, es decir, la capacidad de tomar decisiones sabias, así como la firmeza en las decisiones tomadas.
Energía demoníaca: Esta energía te lleva a descubrir lo que se esconde bajo las apariencias que consideramos más bellas y fascinantes, revelando el lado oscuro y desagradable de las cosas.

DESTACAR Y ATACAR
Dos fuerzas con las que estamos en contacto cada día, dos energías que guían nuestra vida. Tendemos a apegarnos o atacarnos a todo lo que nos gusta, sin saber sin embargo que el apego también trae consigo una privación, una falta de independencia, de hecho, la palabra latina "attacare" proviene de la raíz indoeuropea "steg" que significa palo ( estaca en español, Stak en alemán, stecco en italiano) y nos hace entender que estamos atados a un poste. Era la misma palabra que se usaba antes de atracar los barcos en el puerto. Así que todos los apegos nos limitan de alguna manera, es la fuerza demoníaca de Aim, atacar el fuego para que estalle. En cambio, la fuerza angelical de Melahel es el desapego o destaco, la capacidad de cortar el cordón umbilical y ser independiente llegado el momento. Incluso la muerte misma es un sano desapego o destaque de la vida que no sólo concebimos como un bien, sino que permanecer en esta dimensión para siempre sería un infierno, un ataque infernal. 

Energía angelical: para liberarse del mal hay que entenderlo, luego aceptarlo de alguna manera e incluso apreciar lo que hay de beneficioso en él. La vibración de Melahel está dirigida a descubrir la relación entre los objetos materiales y las energías que los producen, muchas veces los protegidos por este ángel son iniciados en el conocimiento de los secretos que se esconden detrás de las Fuerzas de la Naturaleza.
Energía Demoníaca: Es una energía destructiva, esa tendencia a devorar, consumir, poseer hasta desaparecer. Cómo el fuego se extiende a todas las cosas.

CONSCIENTE E INCONSCIENTE
El término consciente es relativamente moderno, usado especialmente en la psicología freudiana, no debe confundirse con el ego, es el sustrato mental superior, es decir, el que toma conciencia de sí mismo y de su relación con el entorno que lo rodea. Etimológicamente proviene del latín "con + scire" = con saber. Es la energía angelical de Hahuiah, es saber el bien en todo. Para comprender mejor lo dicho, hay que relacionar el consciente con el inconsciente, o más bien con su contraparte más oculta, la fuerza demoníaca de Naberius, el lado oscuro; todo lo que sabemos y recordamos con conciencia es dominio del consciente, mientras que las experiencias reprimidas quedan relegadas al inconsciente, donde permanecen activas sin nuestro conocimiento (in = no conocido). Etimológicamente "inconsciente" significa que uno no tiene conciencia (el prefijo in = negación, como en la palabra inimaginable = que uno no puede imaginar). Sin embargo, de lo dicho surge una contradicción: si el inconsciente no puede ser comprendido ni conocido, ¿cómo podemos decir que lo hemos comprendido? En este punto también debemos saber que el prefijo “in” significa “adentro” (interior) lo que nos hace comprender que estar en el Inconsciente significa entrar en pleno conocimiento, en su utero, en su interior, el problema sigue siendo cómo salir de él.

Energía angelical: Su energía infunde comprensión y guía para comprender la Ley Natural y, a través de esta comprensión, encontrar el camino espiritual.
Energía Demoníaca: Una fuerza oscura que nos impide traspasar el umbral de nuestra alma y es nuestra propia sombra o desconocimiento de nuestro lado oscuro. En el Tarot es el camino a la Luna.

OCULTAR Y OSCURECER
El ángel Nithhaiah es la fuerza que nos impulsa a buscar todo lo oculto. La palabra ocultismo proviene del verbo latino "cultare" ocultar o esconder, con el prefijo "ob" que significa lo que está frente a ti, por lo tanto lo que está oculto es lo que más tienes frente a tus ojos pero no ves. De donde surge también el sentido de la palabra “culto”, aquello que se ve y ya no se oculta. Por lo tanto, todo lo que vemos esconde algo, su esencia o misterio y esta fuerza angélica nos incita a penetrar el velo del misterio. La energía demoníaca de Glasya Labolas, en cambio, es oscurecer. La raíz latina es siempre el prefijo "ob" más el verbo indoeuropeo skure que significa cubrir. El significado parece el mismo que el de ocultismo, pero la intención es opuesta: mientras que en el ocultismo se tiende a destapar lo que no se ve (por lo tanto, des+cubrir lo que se cubre), en el oscurantismo se trata de cubrir lo que se ve. Dios, por ejemplo, es oculto, pero nunca oscuro. 

Energía angelical: LOs Nithihayah pertenecen más bien a la injustamente infame categoría de las "brujas", es decir, aquellas que aprenden de sí mismas: que buscan y nunca dejan de encontrar en la delgada frontera de lo invisible.
Energías Demoníacas: Este demonio nos insta a tocar el fondo de nuestros más bajos instintos de nuestra naturaleza animal cuando se somete al dolor, la violencia y la desesperación, obviamente en estas condiciones el impulso es siempre devastador y destructivo.

ESCUCHAR Y HABLAR
Escuchar es una de las cosas más difíciles de lograr en la vida, porque debes estar en paz contigo mismo para que hayas logrado llegar el silencio interior, sin silencio no hay escucha. Las personas que saben escuchar dan espacio a los demás, no se entrometen en sus cosas personales, tienen mucho que decir pero nunca de forma inoportuna o no solicitada. Entonces son personas llenas, en cambio el gran hablador está vacío y llena ese vacío con discursos, chismes, palabras, historias donde al final parece no decir nada importante. Después del amor, las personas tienen una profunda necesidad de ser escuchadas, porque así se sienten acogidas, comprendidas y amadas. Cuando escuchas en silencio sabes dar consejos sin interferir en tus impresiones personales, en cambio los habladores no te dicen lo que te conviene sino lo que debes hacer porque les conviene a ellos.

Energía angelical: Es la capacidad de escuchar profundamente y sacar las conclusiones correctas, porque la verdad siempre se encuentra en el fondo de las cosas, en su esencia.
Energía demoníaca: Es la capacidad de convencer, de hablar con convicción, locuacidad, astucia. Pero es una energía a menudo utilizada por personas astutas y falsas, como políticos, vendedores, brujas falsas y pseudo espirituales.

PRUDENCIA E IMPRUDENCIA
La etimología del término explica inmediatamente su significado: del latín «Prudentia», compuesto de «pro» (adelante) + «videntia» (ver), es la capacidad de prever, de anticiparse a los acontecimientos. Por esta razón, la energía de Ierathel es providente, previendo todo no solo a tiempo, sino también con antelación. Ronove, aunque es una energía pacífica, es imprudente porque se manifiesta sin prever que su aparición inspira terror. Es nuestra manera de actuar despreocupada, juvenil, grotesca e imprudente.

CUMPLIR Y NO CUMPLIR
La energía angelical de Seehiah es el cumplimiento de las cosas, cumplir viene del latín "complere" que significa llenar, hacer una cosa completa, por lo tanto completar. Pero no podemos completar las cosas si antes no las conocemos, si no sabemos de qué debe llenarse un acontecimiento, un sentimiento, una acción. Por ejemplo, un niño no puede completar su tarea escolar si no sabe lo que tiene que hacer. En cambio, cuando eres consciente de cómo se deben hacer las cosas y no las haces, la fuerza demoníaca de Berith se apodera de ti, es el incumplimiento, eres de mala fe, no tienes buena voluntad, haces una promesa y no la cumples. Juras para para ganarte la confianza y luego la traicionas.

Energía angelical: Curar el alma es mucho más difícil que curar el cuerpo, el mal en el alma no pasa si el corazón no lo ve, si la mente no lo comprende. Aceptarlo entonces es otro dolor de purificación.
Energía Demoníaca: Es esa fuerza que nos impulsa a jurar, prometer y querer hacer el bien pero más allá de nuestras posibilidades, como suele decirse solo hay buena intención pero no es suficiente, porque las promesas nunca se cumplirán, los juramentos se romperán. Incluso juramos haber hecho lo que nunca hemos hecho, pensando en lo correcto que hubiera sido, pero cuando la mentira actúa no deja más que un vacío que, si no te das cuenta, caes en la tentación de parecer bueno sin serlo. 

NACER Y RENACER
La palabra nacer es fascinante, está ligada a la antigua raíz sánscrita g'an- que significa salir a la luz y de hecho se suele decir que una mujer está dando a luz, como si el feto estuviera en la oscuridad del vientre materno, así nace todo lo que sale de la oscuridad, ya sean ideas, sentimientos, emociones, intuiciones. Este es el trabajo de Reiaiael, está esperando ese momento en el que todo sale a la luz. Astaroth en cambio te hace renacer, pero obviamente para realizar esta acción debes morir, no puedes volver a la luz antes de volver también a la oscuridad. En este sentido, sin embargo, lo que llamamos muerte no es más que un paso de la luz hacia la luz a través de una oscuridad, es como el silencio entre dos notas musicales, es una pausa que, sin embargo, une el devenir, la continuación del la transformación.

Energía angelical: Desde que nacimos nos han impuesto cadenas, condicionamientos y han construido muros a nuestro alrededor que nos han cerrado en una visión del mundo. La liberación que da Reiaiel nos lleva a sacudirnos todo lo que nos daña porque no pertenece a nuestro verdadero ser: a liberar nuestra esencia más profunda para hacerla florecer con luz propia, sin dejarnos influenciar por los juicios de los demás y por nuestros propios prejuicios.
Energía demoníaca: Habilidad interior para auto-regenerarse, por lo tanto creer en ti mismo, eliminando cualquier divinidad, creando espacio para que seas divino en ti mismo.

ESPERAR Y AGUARDAR
Dos palabras unidas por una fuerza opuesta. Esperar es esperar pero con fe, porque no estás seguro de que lo que estás esperando si se hará realidad. De hecho, la esperanza es una virtud teologal, está ligado al latín spes, a su vez de la raíz sánscrita spa- que significa “esforzarse por alcanzar una meta”. Es la fuerza angelical de Omael. Aguardar en cambio viene dal germánico "wardon", mirar; por lo tanto, pertenece a algo específico, que uno “ve” acercarse. Aguarda es muy similar a atender, pero atender implica un estado genérico de tensión (a + tender = tensión hacia algo). La fuerza demoníaca de Forneus es que èl sabe cómo son y como están las cosas (es un monstruo pero bueno) y aguarda a que los demás superen sus prejuicios y descubran su bondad.

Energía angelical: Capacidad de intuir otras perspectivas, dimensiones, otros mundos. Facilidad de ver todo desde el mundo de los espíritus. Es el útero de la intuición.
Energía demoníaca: Aunque la mayoría de la gente piensa que los demonios son malvados, Forneus en realidad protege a otros de los actos de los malhechores. Es uno de los pocos demonios que se comporta como un ángel, después de su rebelión contra los cielos, aunque confinado en el inframundo, sigue ayudando a los humanos a hacerse amables y disponibles.

AGUDOS Y OPTUSOS
Para comprender las vibraciones de estos dos poderes, angélico y demoníaco, debemos ayudarnos de la geometría y recordar los conceptos de qué es un ángulo agudo y un ángulo obtuso. La energía angelical de Lecabel es la intuición, la mirada penetrante, perspicaz, por tanto aguda y si no recordamos mal el ángulo agudo es muy cerrado (siempre menos de 90°), cuanto más agudo es, más se acerca a 1° casi como un aguja, una línea muy profunda. En cambio, la energía demoníaca de Foras se esconde, se dispersa en los horizontes, no se deja ver, por eso es obtusa, no se puede ver (siempre ángulos superiores a 90°), cuanto más obtusa es, más plana se vuelve, si llega a 359° desaparece, la vista se oculta porque es total. Al contrario de lo que se podría pensar, la vista desde el ángulo obtuso es siempre mayor y sin embargo cuanto menos se ve, mientras que el ángulo agudo se concentra en un punto y lo escudriñar en su totalidad, sin embargo la totalidad no puede ser comprendida ni captada.

Energía Angélica: Capacidad de ver el proceso de un evento de principio a fin y llevarlo siempre a su fin con claridad y determinación.
Energía Demoníaca: Su particularidad es actuar sin ser visto, por eso discreción, humildad, ocultamiento, no le gusta el protagonismo ni los reconocimientos.

CONSTRUIR Y DESTRUIR
La palabra construir proviene del latín "struĕre" que es amasar o juntar más la preposición "con" por lo tanto juntar con un propósito, un fin bien definido. Destruir es lo contrario: prefijo “dis” separar o quitar lo que está unido o reunido, por tanto desintegrar, esparcir. Para entender la fuerza energética angelical de Vasariah y la demoníaca de Asmoday, tomemos como ejemplo la crítica, una de las acciones más comunes entre los seres humanos. La crítica proviene del griego "kritikḗ" que significa juzgar o separar (como en la palabra crisis). Con la crítica podemos destruir a una persona (juzgándola mal y condenándola), es la acción de Asmodey, pero también podemos hacer crítica constructiva, de tal manera que esa persona entienda dónde está el error y se arrepienta, esta es la acción de Vasariah, es decir la justicia.

Energía angelical: La justicia es un equilibrio entre el bien y el mal por lo tanto no es solo tener el bien sino saber manejar el mal, no es solo realizar buenas acciones sino saber remediar las malas, porque siempre habrá ambas.
Energía demoníaca: Es una energía negativa que tiende a destruir las cosas, las relaciones, no dejándolas llegar a buen término, obstaculizando los acontecimientos, procrastinando siempre hasta el olvido o el abandono, todo ello hecho con conciencia y por tanto con un objetivo preciso: hacer el mal.

OMNISCIENCIA 
La palabra omnisciencia (del latín omnia = todo, añadido a sciens = conocimiento) es muy incomprendida, incluso peligrosa, porque se desconoce su significado: a menudo en las religiones, especialmente en las monoteístas, se utiliza para indicar un atributo de Dios que sabe TODO. Sin embargo, esto afecta y destruye la libertad, el amor, la lógica, la racionabilidad, el libre albedrío y por tanto todos aquellos valores en los que se basa la fe en el Dios del amor. De hecho, ¿por qué un Dios que lo sabe todo condena a alguien que ya ha sido predestinado a la condenación? De hecho, ¿por qué le da la vida sabiendo que será una sentencia? Este tipo de conocimiento divino no es compatible con los valores humanos más simples de discreción, libertad, confidencialidad, individualidad, intimidad, etc… valores todos ellos que surgen del amor. Si amas a alguien respetas sus límites, no vas a conocer sus espacios ilimitadamente. El mismo Jesús demuestra que el amor no lo puede todo (no puedo obligarte a que me ames, no sería amor), por eso el Dios verdadero (el amor) tiene esos límites que él mismo se impuso por amor, no por impotencia. La verdadera omnisciencia es la capacidad de saber todo lo que es cognoscible o posible (dentro de los límites del sentido común que es el amor), diferente a creer que se puede saber todo y que todo es posible. Iehuiah es esta fuerza angelical que te lleva a saber todo lo posible, pero no lo imposible. Puedes saber todas las posibilidades pero no sabes lo que podrías escoger, así que las conoces todas pero dejas espacio para que el libre albedrio haga lo que quiera. En este sentido, Dios conoce todos los futuros posibles pero no sabe cuál se hará realidad (no porque sea impotente, sino) porque por amor deja espacio para que otros elijan el futuro que quieran. La fuerza demoníaca de Gaap es hacerte saber cómo el bien puede esconderse detrás del mal y viceversa, por lo tanto, un conocimiento siempre oculto y nunca completamente omnisciente.

Energía angelical: es la fuerza del alma para seguir siempre adelante superando todo obstáculo, pero manteniendo siempre la calma y sin perder la confianza en uno mismo.
Energía demoníaca: Es una energía inquietante, dudosa, perturbadora, no nos permite distinguir bien lo que es bueno o malo porque de por medio se trata de placer o beneficio y normalmente cuando algo te gusta o te conviene aunque no sea bueno, tendemos a minimizar su maldad para hacerlo y finalmente siempre encontramos esa excusa divina para hacer ese mal a fin de bien

CLARIDAD Y MENTIRA
Una de las acciones más comunes del ser humano es mentir, porque también es una herramienta para protegernos de quienes quieren invadir nuestra privacidad, no estamos obligados y ni siquiera en el deber de decirle todo a todos toda, algunas cosas pertenecen a nuestro derecho íntimo y frente a quienes quieren apropiarse de nuestra verdad para hacernos daño, entonces tenemos el deber de mentir, incluso Jesús mintió cuando dijo que no iría a una fiesta y luego fue (Juan 7s), pero lo hizo para no ser arrestado. Mientras lo que digas no le haga daño a nadie, lo que digas siempre será relativo a la verdad. Consideremos que Jesús fue considerado por la mayoría como un mentiroso, un engañador, pero porque lo que decía no concordaba con lo que a los demás les gustaba. Furfur es el demonio de la mentira, el más mentiroso de todos los demonios y juega con este margen de posibilidad mintiendo o haciendo que otros parezcan mentirosos para condenarlos, hasta el punto de engañarlos. Mentir proviene del latín tardío mens = mente, pero es la mente la que inventa, la que por tanto elabora, la que imagina para engañar. Lehahiah por otro lado es claridad, viene del latín "clarus" lleno de luz, brillante, sin sombra alguna y por tanto sin sombra de duda.

Energía angelical: La energía de este ángel ayuda a mantener la calma en momentos en los que podemos quedar atrapados en la ira, es mejor escapar que perder la paciencia.
Energía demoníaca: esta energía es la naturaleza extravagante e inusual de la inspiración que proviene del reino del inconsciente y que puede abrumarnos de una manera inesperada y a veces incomprensible.

INFUNDIR Y CONFUNDIR
La energía de Chauakiah es una infusión de luz y alegría en el alma. Etimologicamente infundir significa verter (fondere) adentro (In). ¿Qué se hace en la fundición? Los metales se fusionan derritiéndolos o vertiendo metales líquidos para crear una forma específica. Incluso la luz de la verdad, cuando se derrama (infunde) en nosotros, nos transforma. La vibración contraria a infundir es confundir, el demonio Marchosias es verdaderamente un maestro en esta especialidad. Confundir etimologicamente significa que te fusionas con toda la realidad, te mezclas con algo infinito y por tanto también verdadero y bello, pero no sabes dónde está el limite: del latín "fundere", es decir, disolver y el prefijo "con" ( todo junto); cuando estás confundido no sabes dónde empieza el bien y dónde termina el mal, no ves los límites, todo es posible pero también imposible.

Energía angelical: Cuando el corazón se abre todo fluye, si tienes en mente una meta sana y trascendente entonces el flujo te lleva lejos, todo procede, vas a las mil maravillas, sin embargo si la mente está confundida produce un diluvio que te llevará tarde o temprano una inundación emocional.
Energía demoníaca: Es un demonio confiable por lo que te engaña fácilmente, es decir, son esas situaciones o circunstancias donde te cuesta creer que es tan hermoso, verdadero, ideal y debido a esto desistes de descubrirlo, más tarde realmente te das cuenta que eran así. Culpa a este inocente demonio o descubre que eres tú quien no crees en ti mismo, verdaderamente demoníaco.

SURGIR Y OCULTAR
Dos vibraciones opuestas, la angelical de Manadel, es hacer que la luz surja de nuestras profundidades, un poco como cuando dicen que surge el sol. Surgir proviene del latín "surgere" sub = abajo y regere = soportar un peso que está debajo, por lo tanto implica un esfuerzo, un empujón y eso es lo que debemos hacer para sacar lo mejor de nosotros. De ahí también la palabra resurgir o resucitar (renacer de nuevo de las profundidades). El empuje demoniaco de Stolas es opuesto, es no surgir, permanecer en lo profundo, lo que llamamos oculto, del latín "occultare" con el prefijo ob = delante y cultare = esconder, por tanto esconder lo que tienes delante. A Stolas le encantan las profundidades pero también en el buen sentido, no ser visto, no jactarse, no ponerse en el centro de atención, permanecer discreto. 

Energía angelical: Energía muy poderosa que te hace ver que eres una cueva llamada "miedo" pero la solución no es salir de la cueva sino poder transformarla en un ambiente acogedor, luminoso y sereno, entonces el miedo se desvanece. En esa cueva solo estás tú, no hay más monstruos que tus debilidades.
Energía demoníaca: Es una fuerza pacífica, introspectiva, siempre en busca de conocimiento, de significado, de luz, como el búho en la oscuridad. El riesgo es quedar deslumbrados por demasiado conocimiento, demasiada luz ciega, también necesitamos salir de la oscuridad y compararnos con los demás.

VIRTUD Y VICIO
La palabra virtud tiene un origen muy curioso, de la raíz latina “vir” que significa hombre porque estaba relacionada con la fuerza física (viril), de hecho virtutem significa coraje, fuerza y ​​fue entonces que con la influencia de la moral y los cambios ideológicos cristianos esta fuerza se convierte en virtud: disposición del alma y fuerza de voluntad para hacer algo bien hasta que sea perfecto. Esta es la fuerza angelica de Aniel. Vicio, en cambio, no es hacer algo mal (mientras que virtud era hacer algo bien), inicialmente tenía otro significado: del latín vitium que significa desviación, algo inesperado, no planificado, diferente, aunque pareciera bueno. El fénix (al igual que el demonio Phanix) en este caso muere pero resurge de sus cenizas nuevamente, aquí hay algo inesperado. Ahora para comprender mejor la correspondencia entre estas dos fuerzas pondré un ejemplo: un hombre ama su religión hasta convertirla en su vicio, porque se dedica a ella pero no vemos ningún resultado. Una mujer ama a un hombre hasta no ver a nadie más, ese hombre es su vicio, porque a pesar de todo ella está triste e insatisfecha.

Energía angelical: capacidad de ver toda la situación, desde todos los ángulos de visión posibles. Esta visión conduce a la claridad, a ver todas las consecuencias de nuestras acciones, tanto buenas como malas.
Energía demoníaca: Por un lado entendemos la situación, a nivel intelectual y racional, pero por otro nos sentimos ansiosos, inseguros, a nivel emocional y sentimental.

OPTIMO Y PESIMO
Haamiah es la vibración angelica que siempre busca lo bueno y lo bueno en todas las situaciones, de hecho especialmente en aquellas cosas que parecen malas, siempre encuentra un bien al final, así como aprender de un error no es un error. Es ese comportamiento que llamamos optimismo. Del latín optimus, de la raíz opis 'riqueza' y el superlativo "tomi" muchísimo, por lo tanto el optimista ve la esencia buena en todo lo que tiene, lo contrario es creer que debe tenerlo todo para sentirse bien y es ahí donde surge la esencia del pesimista, quien al final lo destruye todo porque no tiene nada o porque no puede tenerlo todo. Pesimo viene del latín "peior" que significa lo más malo y esta es la vibración demoníaca de Halphas, buscando lo peor en todo hasta destruirlo, para reducirlo a la inexistencia que es lo peor que puede tener un ser.

Energía angelical: la capacidad de captar y comprender lo peor de cada situación y luego, con paciencia, aprovecharla al máximo.
Energía demoníaca: Es una vibración negativa, porque es destructiva, encuentra placer sólo en el arte de la guerra, la lucha, la opresión, su maldad no conoce límites.

ILUSIÓN Y DESILUSIÓN
Entre la ilusión y la desilusión la gente prefiere la primera, es la fuerza demoníaca de Malphas, porque ilusión significa engaño, es el participio pasado del verbo latino "illudere" que es burlarse de alguien. Ludere en latín significa jugar. Las ilusiones juegan con nuestra esperanza y nuestra ingenuidad. Nunca se sabe lo que se esconde detrás de una ilusión. En cambio, la decepción siempre Nos muestra la verdad, es la vibración angelical de Rehael, es una realidad muchas veces cruel pero es la más coherente, sincera, transparente. La gente no siempre nos decepciona o desilusiona, a menudo somos nosotros los primeros en engañarnos o ilusionarnos, esperando cosas de los demás que no existen y que nunca nos fueron prometidas.

Energía Angelical: Energía extrema que busca en última instancia redimir lo que se puede salvar.
Energía demoníaca: Crea ilusiones y expectativas muy altas pero luego desaparece y te deja con todo el peso de tus sueños.

COLMAR Y VACIAR
Cuando los agricultores cortaban el trigo y quedaba la última parte de la espiga decían “queda solo el colmo” en latín “culmus” lo que llamamos paja. La vibración angelical de Ieiazel es precisamente el de redimir el último suspiro, la última esperanza, de alcanzar la última posibilidad de salvar lo que parece imposible. Esto, que parecería ser el límite, resulta en cambio ser una plenitud, una alegría infinita. Paradójicamente la palabra colmo se identifica con la fuerza demoníaca de Raum, que es el vaciar, el corte final, por eso colmo significa no sólo plenitud sino también vaciamiento, muchas veces decimos "es el como, ya no es posible", de donde la palabra colmo adquiere también un significado positivo: culminación, fin. Y de la palabra colmo viene la palabra cumbre o cima, por ejemplo, de una montaña. La acción energética y demoníaca de Raum es crear espacio, vaciar, desechar, para llevarte a experimentar la nada o el colmo, tanto en la plenitud como en el vacío. En definitiva, cuando algo está vacío al mismo tiempo, si sabes vivirlo, también está lleno, plenitud de vacío. Ieiazel capta la plenitud, Raum el vacío.

Energía angelical: Es la fuerza que apunta directo a una meta y no se detiene hasta alcanzarla, por lo tanto una increíble fuerza de determinación y perseverancia.
Energía demoníaca: es una vibración que tiende a crear espacios, por lo tanto a vaciarte, de hecho en alemán raum significa habitación, de ahí el inglés room, pero también de la raíz del verbo 'räumen que es vaciar, crear espacios. Esta acción, sin embargo, genera malestar porque cuando uno se vacía también se siente inútil, vacío, fracasado, sin punto de apoyo. Solemos sufrir el vaciamiento pero no entendemos que en el vacío hay el espacio necesario para experimentar otra dimensión de plenitud de nosotros mismos, de descubrimiento.

PROFUNDIDAD Y SUPERFICIE
Dos fuerzas opuestas con las que convivimos a diario, pero en la vida espiritual son fundamentales porque en el plano material en el que vivimos todas las cosas son superficiales, es decir, vemos la apariencia, pero muchas veces descubrimos que el verdadero significado de las cosas se esconde en lo profundo. En la superficie, como en el mar, todo es caótico, animado, agitado, movimentado, pero en las profundidades, como en el mar, hay calma y tranquilidad. Presta atención: las personas superficiales son turbulentas, las personas sabias son tranquilas. Los ignorantes hablan y presumen mucho, los sabios son silenciosos y discretos. Hahahel en lo profundo nos muestra que las cosas son diferentes, compuestas de múltiples implicaciones, el mundo dual y trinitario, pero en definitiva todo está unido, hay integridad. Focalor, en cambio, actúa en niveles superficiales, ve lo que aparece y no lo evalúa, siempre vuela bajo, es apresurado e inoportuno en cada acción.

Energía angelical: viendo la realidad desde todos sus puntos de vista, porque la realidad es tridimensional, por lo tanto todo tiene 3 aspectos diferentes: material, espiritual y astral.
Energía demoníaca: Energía precipitada, sólo mira la inmediatez del momento, no ve más allá, por tanto falta de prudencia, previsión, profundidad.


ESOTÉRICO Y MISTERICO
Mikhael es una vibración oculta, por lo tanto la capacidad de revelar todo lo que está oculto, velado, cerrado en el misterio. Por eso su mundo es esotérico, palabra griega (ἐσώτερος), esṓteros que significa los que están dentro ("interior"), a diferencia de exoteros, los que están fuera (exterior). Entonces, aunque son muy similares, esotérico y exotérico son todo lo contrario. Sólo aquellos que permanecen dentro del flujo de esta energía son capaces de comprender los misterios. Sin embargo, mientras la fuerza esotérica intenta permanecer escondida, oculta, en el interior, el misterio nos incita a sacarlo, descubrirlo y revelarlo.
Misterio proviene del griego μύστης cuya raíz es μύω (myo) que significa permanecer cerrado, por lo tanto da la idea de algo impenetrable e incomprensible. Pero hay que hacer una aclaración: el misterio no es algo que no puedas conocer, sino algo que nunca dejarás de conocer, cuanto más profundizas en él más llegas o vas en profundidad, porque al ser algo infinito sólo hay que perderse en él y ese es el canto de las sirenas, la energía de Vepar.

Energía angelical: El orden interno dado por Mikael es la capacidad de encontrar dentro de nosotros un equilibrio en el que convivan los más variados elementos de nuestra esencia. El deseo de descubrir todo lo oculto.
Energía demoníaca: Es la fuerza que te lleva a lo más profundo de tu océano inconsciente, si no sabes cautelar y enamorarte esta fuerza te abandona en esa dimensión y mueres de soledad y tristeza. Es como las sirenas de Ulises: su canto conduce a quien lo escucha al conocimiento absoluto, auténtica metáfora de la finitud del hombre en una dimensión propia de la esfera divina. Sólo conociendo estas debilidades de su alma y previniéndolas, Odiseo logra salvarse.

CRISIS Y OBSTÁCULO
La crisis es un estado en el que te sientes dividido, de hecho la palabra proviene del griego κρίσις que significa separar. Sin embargo, en la separación quedan dos caminos donde la palabra crisis también significa elección. Es la fuerza angelical de Veualiah la que te ayuda a comprender que la crisis es positiva porque si estás en crisis significa que estás creciendo, tienes que elegir para evolucionar. Aquí viene la fuerza demoniaca de Sabnock que es quien siempre coloca obstáculos (torres, trincheras, barricadas, muros, zanjas), del latín "obs" = delante y "stare" = poner, colocar, por lo tanto el obstáculo es para ponértelo delante y detenerte. Pero los obstáculos, para un espíritu maduro, sirven de incentivo para superarlos y crecer, mientras que para un espíritu dormido son un impedimento, un cierre y uno queda atrapado en ellos.

Energía angelical: Energía evolutiva, nos lleva a superar los obstáculos viéndolos como trampolines que nos empujan hacia adelante, nunca como barricadas que nos frenan atrás.
Energía demoníaca: demasiada confianza puede hacernos perder de vista la atención y el cuidado, sucede a menudo en el trabajo, cuando estás demasiado convencido subestimas los riesgos y puedes cometer los errores más insignificantes.

MÍSTICO Y EXALTADO
En la comprensión del mundo espiritual siempre tenemos dos tipos de personalidades: está la mística y está la exaltada, una es iluminada y la otra es electrocutada. El problema es que de alguna manera ambos han vivido una experiencia trascendental, pero con la diferencia que el místico la integra a la realidad y se mantiene equilibrado, mientras que el exaltado exagera, se vuelve egocéntrico, fanático y por tanto su relación con la realidad se desequilibra. Místico es una palabra que deriva del latín mystĭcus, derivado a su vez del griego antiguo mystikós (μυστικός) utilizado para indicar los misterios de los cultos iniciáticos, dado que mýstēs (μύστης) significaba "iniciado". Pero la raíz de esta palabra es el griego "myein" que significa cerrado, exclusivo. De hecho, es prerrogativa de los iniciados pasar a formar parte de un conocimiento exclusivo de los expertos o maestros. El místico es la fuerza angelical de Ielahiah, fuerza que lucha contra las ataduras de la materia (aquello que está cerrado: el misterio) para profundizar los abismos del espíritu. La fuerza demoníaca de Shax es muy similar, proviene de una plenitud de belleza y pasión que tienen todas las cosas, pero permanecen en un nivel abstracto no real (por eso son místicos fanáticos y exaltados). Exaltare viene del latín ex = afuera y "altur" arriba, por lo que te arroja para arriba pero fuera de la trayectoria o del camino de regreso (caerías al suelo después de la exaltación).

Energía angelical: Ielahiah te insta a convertir tus excesos en una fuerza de lucha equilibrada, es la lucha contra ti mismo, pero hecha con gentileza, tranquilidad y paciencia. Es una vibración que busca siempre el bien, pero con el defecto de un sentido de justicia muy susceptible que habrá que superar con un poco de misericordia y comprensión hacia los demás.
Energía demoníaca: Es una vibración muy poderosa que te hace sentir la belleza en todo hasta el punto de la exaltación, el éxtasis, el delirio, pero no sólo en las cosas espirituales sino también en las materiales (piensa en el poder del sexo por ejemplo). Esta experiencia obviamente lleva a experimentar la materia como una fuente divina con un doble filo: podrías quedarte atrapado en la materia sin acceder al espíritu.

NUNCA TE RINDAS HASTA QUEMAR
Dos fuerzas con la misma fuerza motriz y empuje objetivo: la angelical es la fuerza o vibración que nunca te deja rendirte, es la energía angelical de Sealiah, el motor de todo, siempre dispuesta a empezar de nuevo, a reconstruir, a comenzar nuevamente desde cero si es necesario, mientras que el impulso demoníaco de Vine es muy similar, él quiere llegar al fondo de todo pero también en aquellas cosas que son dañinas, por lo que donde también encontrarías la misma muerte; no tiene la lucidez de Sealiah quien sabe detenerse cuando hay una perdida, pero no la terquedad de Vine, quien permanecer en la elección tomada aunque resulte fatal. Si eliges un camino equivocado y de todos modos permaneces en él, esto no es coherencia sino orgullo del Ego que no quiere reconocer que ha cometido un error y prefiere destruirse para demostrar que así lo quiso.

Energía angelical: Es la vibración de la motivación, ese empujón que te lleva a empezar de nuevo, levantarte, no rendirte. Es un ángel solar, energía vital y regeneradora.
Energía demoníaca: como el vino es una fuerza desinhibidora, capaz de exaltarte, también tiene la fuerza de la energía solar por lo que te da fuerza, calor, entusiasmo, pero en ese vórtice de poder como el sol cuanto más te acercas más te quemas, cuanto más bebes el vino, más te emborrachas hasta desmayarte.

PROFUNDIZACIÓN Y HUNDIMIENTO
Dos energías, dos empujones en la misma dirección, hacia abajo, el abismo, el fondo pero una es positiva y angelical, la de Ariel, la otra es negativa y demoníaca, la de Biforns. Ariel es esa fuerza que va profundo, buscando la esencia de las cosas, es como un buzo que desciende hasta los límites donde la razón ya no tiene oxígeno ni apoyo, intentando llegar al fondo con la intuición. De hecho en latín profundo significa lo que está más allá del fondo, lo abismal y más allá. En cambio, hundirse tiene la misma raíz latina: fundus = el fondo, pero uno no regresa del fondo sino que permanece aprisionado en el fondo y por lo tanto hundido, enterrado, no es como el buzo que regresa a la superficie, sino que el peso negativo te hace permanecer en las profundidades sin descubrirlas. Entonces hay personas profundas porque te revelan lo que se esconde en el abismo, mientras que las personas abisales son oscuras y te arrastran a la pesadez de un vacío sin fin.

Energía angelical: Ariel te insta a abandonar cada vacilación, cada miedo inútil para aceptarte con confianza a ti mismo y a tu destino.
Energía demoniaca: Es una vibración muy negativa, porque tiende a no vibrar, es decir a dejar que las cosas se descompongan, por lo tanto es esa tendencia al desorden, a dejar que todo se caiga, a dejar que las cosas se arruinen, el descuido, pero el peligro es quien experimenta esta decadencia como una dulce caída, una paz, una idílica pereza o inercia.

SER Y TENER
Estas son las dos fuerzas de vibraciones más poderosas de la naturaleza, la primera es angélica (Asaliah) tiende a la interioridad, al ser, a encontrar en uno mismo todos los movimientos del universo. La segunda es demoníaca (Vual) tiende a la exterioridad, al tener y poseer, a perderse en las cosas, en el movimiento o frenesí de los acontecimientos. En el Ser te vacías y encuentras la plenitud de lo que eres, en el tener te llenas de todo lo que no eres y permaneces por dentro vacío de ti mismo, siempre insatisfecho con mucho que puedas tener.

Energía angelical: conocimiento y verdad con los que transformar y mejorar uno mismo y por tanto la calidad de vida y en definitiva del mundo.
Energía demoníaca: es una fuerza inversa, porque es abandono, dejarse llevar, ceder a la tentación, disfrutar plenamente de las pasiones como signo de abundancia. Vivir, por tanto, en el placer como forma de escapar de las razones. Esto conduce inevitablemente a la transformación el placer lícito en un vicio ilícito porque, en última instancia, es perjudicial.

UNIR - INTEGRAR - UNIFORMAR
Exploremos estos 3 términos, una forma muy efectiva de entender el trabajo de estas dos fuerzas (angélica: Mihael y demoníaca: Haagenti).
- Unir significa juntar dos cosas diferentes pero respetando su esencia, ejemplo: reúno a personas de diferentes nacionalidades en una habitación pero dejo que todos hablen su idioma y se vistan según sus tradiciones (unir agua con aceite pero cada uno permanece intacto, no se mezclan).
- Uniformar o Estandarizar, en cambio, es dar a todos la misma forma, cubrir y disfrazar su esencia sin respetarlos, por ejemplo: pongo personas de diferentes nacionalidades en una habitación pero les impongo hablar un solo idioma, que se vistan todos por igual y los que no se parecen son eliminados (Mezclo el agua con el aceite poniéndoles un tinte a los dos para que no se vea su diversidad).
- Integrar es poder juntar cosas diferentes que también adquieren las características de los demás, por ejemplo: pongo en una habitación a personas de diferentes nacionalidades pero todos aprenden el idioma de los demás y también sus costumbres y hábitos, hasta logran adquirir la nacionalidad del otro, por lo tanto se transforman, se enriquecen (unir la leche con el café, se forma una nueva sustancia que ya no es ni lo uno ni lo otro sino algo nuevo y más rico).
Por tanto, al unir se crea la Unión pero al integrar se crea la Unidad (en la unión todavía hay dos cosas, en la Unidad solo Una pero más inmensa), mientras que al uniformar solo hay prevaricación y violencia que hace aparecer una falsa unión o unidad, pero debajo el uniforme hay un rebelde, un soñador, un preso, un creyente, un fanático, etc. Fíjense: en las escuelas los muchachos están uniformados, incluso en el ejército usan el uniforme, en muchas religiones también los fieles no están unidos sino simplemente uniformados. En cambio cuando dos almas se aman se integran, se enriquecen permaneciendo ellas mismas en la esencia, se unen pero no se uniforman. 
La energía de Mihael une y unifica hasta que te integra, mientras que la energía de Haagenti se uniforma hasta que te transforma en otra cosa.

Energía angelica: tratando de neutralizar las energías opuestas, ejemplos: callar cuando el otro quiere imponerse, mantener la calma cuando el otro está enojado, dar tiempo para que el otro se desahogue sin responderle, terminar una discusión con una duda serena, como decir "Pensaré en todo lo que dijiste" en lugar de "tu no tienes razón", así que dejas una puerta abierta, o "puede que tengas razón, ya veremos".
Energía demoníaca: en la adversidad no tratamos de entender dónde está el problema, sino que prevalece el gusto por mostrar quién es el oponente más tenaz. Cambiar al otro es lo que importa, no la verdad por la que se discute. Cuando no hay salida, se cede a la indiferencia.

ENTUSIASMO Y EUFORIA
Dos fuerzas y energías internas, psíquicas, divinas, la primera es angélica, masculina, movimiento vertical, sube y baja, une cielo y tierra, es el entusiasmo (Vehuel), mientras que la segunda es demoníaca, femenina, movimiento horizontal, va por todas partes en el nivel material, pero estando por todas partes también le da una sensación de infinito y por lo tanto de divino y espiritual, es cuando puedes tocar el cielo con un dedo, es cuando puedes, a través de la alegría de la materia, captar el sabor divino que tienen las cosas oculta (Procel) y se convierte en euforia. Analicemos la etimología de estas dos palabras para captar toda su gama de belleza y profundidad:
Entusiasmo viene del griego [en] dentro y [thèos] dios, es cuando sientes a Dios desde dentro (Enteus), de hecho “entusiasmo” indica movimiento (istmo, terremoto, sísmico) entonces es esa energía que te mueve de manera divina por dentro. Lo sienten los artistas cuando intuyen una obra para crear, la mirada de un enamorado cuando ve a su amado, la madre cuando ve por primera vez la sonrisa de su hijo... son cosas que te llenan por dentro de Dios, de entusiasmo. Entre los griegos se llamaba "entusiasta" (el ángel Vehuel) a la condición de quien era invadido por una fuerza o luz divina.
Euroforia, en cambio, es cuando el entusiasmo llega a su cúspide, por lo tanto al limite, al barranco, ya sólo le queda caer en el abismo mismo del placer que ha creado. De hecho viene del griego "Eu" (bueno) "phero" (traer) es decir llevo el bien al límite y sabemos que el límite del bien es el mal, porque el eufórico deja de pensar, de razonar, se pone engullido y sólo se obstruye con el sentimiento, con la pasión. Entonces esto es lo que le pasó a la diosa Dahut: el exceso de amor le dio a no ver que su amante la estaba usando y así se convirtió en un arma del mal (el demonio Procel), exceso de exuberancia, exaltación y estado del alma derivando a partir del sentimiento de bienestar; el bien puede, por tanto, convertirse en una droga ciega (basta mirar a los fanáticos y moralistas, están entre las fauces de Procel).

Energía angelical: Entusiasmo, esta es la energía de Vehuel, de hecho etimológicamente significa En (adentro) Teo (Dios) ismo (movimiento) entonces es sentir que Dios se mueve adentro. La energía de este ángel es la elevación, el espíritu que cobra vida para hacer cualquier cosa con mucha pasión y dedicación buscando la perfección (8 de Bastos).
Energía Demoníaca: El entusiasmo sin control racional se convierte en una peligrosa pasión llamada Euforia, solo instinto, la energía de la pasión es tan abrumadora que desbordándose nos quita la razón. Queda la esperanza de un rayo de juicio (Reina de Bastos) que sepa contenerse y no caer en la locura de la pasión.

DISCERNIMIENTO E INTUICIÓN
Discernir es la capacidad de separar el todo en sus partes para entender cómo se juntan, de hecho viene del latín "dis" dos veces y "cernere" separar, y significa dividir las partes, en dos extremos, comparándolas dos veces, cara a cara. Aquí la mente es como un bisturí que sutilmente divide las partes sin romperlas para captar el sentido de por qué están unidas. Quien sabe discernir capta la conexión profunda de las cosas, pensamientos, conceptos, emociones, todo. Daniel es esta fuerza mental que sabe hacer un juicio divino, de hecho Daniel significa "Juicio Misericordioso" en el sentido de que no es un juicio de condena sino de esclarecimiento (como la Carta del Juicio en el Tarot).
La energía de Furcas, en cambio, es mucho más sutil pero por eso ambigua y peligrosa, no utiliza el proceso mental de discernir, sino que capta todo en un instante, un golpe (es su lanza) es muy rápido (su caballo). El término intuición deriva del latín intueor, compuesto por in = "dentro", + tueor = "mirar", es decir "entrar dentro con la mirada", el problema de la intuición es que muchas veces se confunde con otro destello de relámpago: la sensación (también se le llama golpe al corazón o corazonada), mientras que la intuición es mental, la sensación es emocional (corazón), he aquí la lucha del caballero solitario (tenga en cuenta que Furcas es el único caballero en las jerarquías del Infierno). Todas nuestras intuiciones deben, por lo tanto, después de ser superadas y reevaluadas a la luz de la razón, con Daniele.

Energía angelical: Es una fuerza Yang, masculina, busca comprender la solución de los problemas a través del discernimiento, la razón, el análisis (Binah). La comprensión lleva la mente al dominio de la naturaleza (Rey de Bastos).
Energía demoníaca: La dedicación al estudio profundo de las cosas es un camino arduo y difícil, que conduce primero a la soledad (ermitaño) y también a la desilusión de comprender que en todo caso hay límites donde la grandeza humana necesariamente debe doblegarse en su lucha (Furcas). Quien no cede queda preso de la soberbia, de las cadenas de tener que tener siempre la Razón última y absoluta (caballo de batalla de Furcas).

VELAR Y REVELAR
Estas son dos fuerzas muy misteriosas, poderosas e incluso ambiguas. Vivimos en una dimensión donde el conocimiento llega al cerebro principalmente a través de la vista en la mayor cantidad de información. Incluso en el mundo interior todo se transforma en visión (por eso hablamos del tercer ojo, iluminación, despertar que sería abrir los ojos). Tanto el ángel Hahasiah como el demonio Balam actúan en la dimensión de lo invisible, mientras que el ángel "vela" la realidad el demonio la "revela", pero atención al juego de palabras: velar es poner un velo, por lo tanto cubrir, ocultar, de hecho Hahasiah significa el Dios escondido, lo oculto, el secreto. En la naturaleza las cosas más esenciales son todas invisibles (basta pensar en el átomo del que estamos hechos) pero son las cosas que nos dan vida, el velo, la forma (el cuerpo es solo velo del alma). Todo lo que es sagrado está velado. De ahí la tradición de cubrir con un velo los santuarios, el rostro de las mujeres, el cuerpo de los muertos, la intimidad del lecho nupcial, etc. Revelar en cambio significa volver a velar (ri = una vez más, velar), ponerse un segundo velo, lo que significaría cubrir y esconder aún más, ¿no? Este es el trabajo de Balam, hace que la realidad sea aún más invisible, pero en el momento en que revela hay un espacio de segundos en el que se ve lo que cubre y en ese espacio de tiempo te deja ver la realidad, por esto nos referimos a la palabra "revelar" cómo descubrir un misterio. Por eso se la descubre en la medida en que se la comprende en su máxima ocultación. De hecho, cuanto más descubren los científicos el átomo, más revelan que todavía hay otras dimensiones en su interior aun más escondidas. Hahasiah te lleva al umbral del abismo del escondite mientras Balam te empuja hacia adentro y te entierra en la oscuridad.

Energía angelical: es la fuerza psicológica que nos impulsa a buscar las cosas ocultas y la capacidad a su vez de escondernos en la sencillez, de no jactarnos a pesar de las grandes intuiciones que nos da este ángel. Saber esconderse sin llamar la atención (9 de bastos) es la grandeza del alma humilde.
Energía demoníaca: es la fuerza para ver lo oculto, para ver sin ser visto, el riesgo es entrometerse en asuntos ajenos que no nos pertenecen. Superado este obstáculo (la Rueda), Balam es la fuerza para ver de frente las cosas más terribles sin asustarse, la fuerza necesaria por la que desea descender a su propio inconsciente, donde está el Caos primordial.

PASION, HOJA DE DOBLE FILO
Tenemos dos fuerzas, ambas son pasiones, es decir, la fuerza que mueve la voluntad. Imamiah es una fuerza que se da en la pasión, Alloce en cambio es una fuerza que toma a través de la pasión, pues mientras el ángel acoge y permanece libre, el demonio provoca y corre el riesgo de permanecer apegado a la pasión. Imamiah vive la pasión con libertad sin la fuerza del intelecto, fluye, en cambio Alloce calcula cómo hacer de la pasión un instrumento de conquista. Para ello Imamiah neutraliza las energías negativas, Alloce utiliza la fuerza negativa (provocación) por otro lado para detener los obstáculos que le impiden alcanzar su meta. Mientras Imamiah consume pasión, Alloce es consumida por la pasión. Imamiah es pues una pasión que te llena, Alloce una pasión que te vacía. En realidad, sin embargo, ambos son útiles, dependiendo de las circunstancias.
De hecho el doble filo se entiendo cuando a veces la pasiòn es algo placentero (pasiòn de amor) pero a veces es algo doloroso (pasiòn de Cristo)

Energía Angelical: Es el poder de reconocer las cosas que hemos hecho mal. Gracias a su influencia aprendemos a redimirnos, pero también a gestionar y corregir nuestros errores del pasado.
Energía diabólica: Alloce es un espíritu rebelde, induce a cometer actos contradictorios, es decir, a actuar por despecho para demostrar lo contrario, no siempre está lúcido, pero a veces gana y cuando lo hace corre el riesgo de volverse más orgulloso.

SIMPLICIDAD Y HUMILDAD
Caim es una fuerza demoníaca imbuida de la fuerza animal más primordial, para ello conoce el lenguaje de los animales, el movimiento del agua y las llamas del fuego. En nosotros se manifiesta en esa capacidad de contemplar las cosas más simples y sencillas de la vida: observar las hormigas en el jardín, seguir el vuelo de los pájaros, escuchar el fluir del río. A través de esta interpenetración es posible predecir el tiempo y los eventos, porque entiendes el flujo del Ser. Nace la sencillez. La gente sencilla, en cambio, queda en niveles muy bajos, porque en contacto con la tierra y la naturaleza, pero su mente vuela muy alto y ahí viene el riesgo del orgullo, de la arrogancia, de la altanería. Aquí entra la fuerza angelical de Nanael que te derriba, te hace descender de las nubes, te humilla (humillar viene del latín humus = húmedo, tierra, caer al suelo). Las personas verdaderamente sencillas no se humillan, esto es falsa humildad, de hecho algunos se humillan para llamar aún más la atención de los demás. Las personas sencillas conocen sus límites y los respetan con ternura y delicadeza.

Energía angelical: es la capacidad de ver desde arriba cuando estamos abajo, por eso te inspira un sublime conocimiento pero en la humildad, sin humildad no hay grandeza.
Energía demoníaca: es la fuerza para encender las almas, para ponernos en contacto con todo lo que tenga elemento fuego.

ACEPTACIÓN Y RESIGNACIÓN
Aquí hay dos fuerzas del alma que es importante aprender a distinguir y manejar. Una es angelical, Nithael, es la fuerza de la aceptación, viene del latín "Ad" finalidad y "Cepere" tomar o acoger, significa acoger lo que te ha sido asignado como meta o finalidad, pero es una aceptación consciente. De hecho Nathael te da esa fuerza para aceptar incluso las cosas que nos pueden parecer absurdas (muerte, fracasos, decepciones, traiciones) ve ventajas más allá de los obstáculos. La resignación, en cambio, es una aceptación pero con sufrimiento, viene del latín "re" hacia atrás y "signare" marcar o sellar, significa devolver un encargo, un poder, algo que era tuyo pero no eras capaz de hacerlo, romper un sello. El demonio Murmur es esa fuerza que acepta, pero sigue rumiando en la cabeza (murmur también significa murmullo) pero lo hace con filosofía, incluso con música, se contenta (acontentarse significa contenerse dentro de los límites impuestos).

Energía angelical: Cuando las cosas llegan a un límite, la copa está llena y corre el riesgo de desbordarse, acabándose así todo (un matrimonio, un trabajo, una amistad, la vida misma de personas queridas), en ese momento de máxima tensión y desánimo actúa Nithael, reina, te da lucidez tanto para aceptar el derrumbe como para levantarte de nuevo.
Energía demoníaca: capacidad de halagar, encantar, casi adormecer el alma en momentos de angustia, conmoción, es escapar del problema de forma evasiva a través de la música y la reflexión, actitud típica de los místicos (Emperatriz), realmente parece muy egoísta como impulso, porque no afronta el problema sino que lo esquiva tácticamente. En los casos más dañinos y negativos es también huir en el vicio (los que se refugian en el alcohol, las drogas, el entretenimiento, el no hacer nada).

ANALIZAR Y DIVAGAR
Dos fuerzas contrapuestas, la angélica es análisis, del griego compuesto de anà intensivo y de lýo 'yo disuelvo', significa disolver algo hasta descomponerlo en todos sus elementos o detalles mínimos. Esta es la fuerza de Mebahieah que ayuda a comprender los misterios más profundos y comprender las verdades más ocultas. Orobas, por otro lado, es una energía demoníaca que te lleva a divagar en el pensamiento por lo que te vuelve perezoso, somnoliento, nunca profundizas en los conceptos.

Energía angelical: lucidez para entender cómo poner en práctica las ideas y por lo tanto cómo encarnar las fantasías en realidad, las palabras en acciones, es la energía que llena los vacíos.
Energía Demoníaca: Vivimos en otro plano, un multi verso mental, todos concebimos otro mundo dentro de nuestra psique, un mundo que aunque no es real sentimos que si fuera posible vivirlo sería más real que este en el que estamos atrapados. Esta paradoja del engaño es la fuerza de Orobas, una energía muy poderosa, aunque es un demonio, él no admite el engaño de ninguna manera.

SOBRIEDAD Y SACIEDAD
Dos fuerzas que nos llevan al límite y más allá, la angelical (Poyel) sostiene el universo, no lo hace explotar mientras lo alimenta con el máximo placer, pero sabe detenerse un poco ante los límites, es la sobriedad. Sobrio significa (se = separarse o detenerse antes de tiempo + ebrius = borracho) detenerse antes de perder el control. En cambio, la fuerza demoniaca (Gemory) te empuja a la saciedad, es decir, te hace sentir el peso de la plenitud, es ese vacío mortal que acompaña a todo placer que va más allá de la sobriedad, es un vacío que surge de la plenitud (sacio de hecho significa no solo estar lleno sino también atascado)

Energía angelical: Talento y modestia, fuerza y ​​delicadeza, nos encontramos ante una energía loca en la actuación pero razonable en la preponderancia de los resultados. Desbloquea sentimientos e ideales de manera impetuosa pero luego sabe manejarlos con delicadeza.
Energía demoníaca: Seducción, pasión y belleza que sin embargo piden a cambio renunciar a algo o a alguien, porque es el poder del amor que mata lo que no es amor aunque nos parezca que lo sea.

APARECER Y APARIENCIA
Dos fuerzas energéticas muy poderosas pero por eso mismo también muy difíciles de manejar. Aparecer significa lo que muestro, lo que dejo ver, es esa imagen que sale de mi, de hecho su raíz etimológica es la misma que dar a luz (aparecer = parir), pero mientras que dar a luz es una fuerza que sale por si sola, muchos no saben quienes son y tratan de sacar una imagen que no les corresponde, falsa y aquí todo se complica, porque lo que debe aparecer no es la verdad sino una apariencia, a esta visión se le llama semblante, que es sólo la apariencia externa. Vivimos en un mundo hecho de entretenimiento y por lo tanto de protagonismo (todos quieren aparecer al publico), hoy las personas tratan de dar a luz imágenes de sí mismas que la mayoría de las veces son falsas precisamente porque en ausencia de una vida interior (una criatura interior, un niño espiritual que viene a luz, parir) solo muestran lo peor, fantasmas, apariencias, falsedad. Nemamiah es esa fuerza angélica que te hace parir, aparecer por lo que eres, te libera de la prisión mental, aprendes a escuchar a tu alma. Ose, por otro lado, es uno de los demonios más ambiguos, pues detrás de las apariencias nunca sabes donde se esconde.

Energía angélica: es la fuerza del discernimiento que nos lleva a eliminar lo superfluo y descubrir lo que es amable, bello y necesario. Es una fuerza que requiere compromiso, entrega a la acción emprendida y perseverancia para lograr lo que se ama.
Energía demoníaca: es el mundo sutil y ambiguo de las apariencias, donde a menudo vemos y evaluamos las cosas de manera demasiado subjetiva, por lo que lo que creemos ver no es más que lo que ocultamos de nosotros mismos.

SUPORTE Y SOPORTO
Dos fuerzas energéticas muy similares pero con distinta orientación. Su fluir se entiende muy bien si analizamos la etimología latina: "Soporto" significa llevar un peso o algo, pero mientras estamos debajo del peso (sub = debajo, portare =llevar)), mientras que "Suporto" significa poner el peso arriba (su = arriba) también aunque estemos abajo como apoyo pero no sufrimos la carga sino que lo controlamos y arrestamos (en la suportación hay sufrimiento, en el suporte hay consolación). Ieialel es esta fuerza angelical que ayuda como soporte para controlar el mal que descubrimos dentro de nosotros, mientras que Amy es un demonio que sufre el peso de lo que ha hecho, tiene la fuerza para soportarlo pero siempre está en tensión. De hecho, se dice que es un demonio que quisiera volver a los coros angelicales pero sin ninguna esperanza, asì soporta su destino.

Energía angelical: Las energías fluyen pero tienen que atravesar un bloqueo que provoca un dique dentro de nosotros (represiones, angustias, miedos, remordimientos, resentimientos), Ieialel es una fuerza mental que concreta el dolor encontrando una razón, disuelve los nudos psíquicos en nuestro interior, haciendo que la energía fluya y estemos libres de condicionamientos.
Energía demoníaca: Amy es una fuerza ambigua porque sabiendo dónde está el bien, no siempre lo hace, sino solo cuando le conviene, esto nos convierte en oportunistas. Cuando el bien se hace sólo por conveniencia, tarde o temprano se vuelve malo.

CONVICCIÓN Y SUGESTIÓN
Convicción proviene del prefijo latino "con" (junto) del verbo "vencer" más el sufijo de acciòn, es la victoria de la mente sobre la verdad. Mientras que la sugerencia proviene del prefijo "sub" debajo y gestus (administrar, controlar), es el poder mental para controlar a otros al influir en sus creencias. Vivimos de convicciones, son las certezas por las que vivimos, es todo en lo que creemos; pero lo hemos conquistado a través de razonamientos profundos, pero no sólo hay también acción = convin-CIÓN (acción), es por tanto un conocimiento que se adquiere con la experiencia viva y pratica. Es la fuerza angelical de Harahel. La sugestión es todo lo contrario, es saber proponer una idea o un pensamiento de tal manera que convenza al otro, por lo tanto sutil ("sub" significa debajo, que debajo de esas palabras se esconde otra verdad), pensemos por ejemplo en la publicidad, se compone de sugestión mental, te hace creer que tienes necesidades y para llenarlas tienes que comprar cosas que después te das cuanta que son inútiles. Orias es demonio experto en transformación, es una fuerza que a través de sugestiones te lleva a creer lo que él quiere.

Energía angélica: Es la vitalidad mental que da la determinación de conocer la esencia de las cosas, de la vida y de los seres, para adquirir conocimiento y conciencia, sin poner límites.
Energía demoníaca: Capacidad de influir en los demás e imponerles tus visiones, tus ideas, tus sensaciones.

LIBERARSE Y DESEMBARAZARSE
El punto fuerte de Vapula es la capacidad de resolver un problema de forma inmediata, pero deshaciéndose de él, es cuando uno se desembaraza de algo. Proviene del portugués "embaraçar" que significa atar y el prefijo "dis" que es quitar. Entonces desembarazare etimológicamente significa quitar la cuerda, la que te ata. Mientras que la fuerza de Mizrael es mucho más profunda, pues te libera del problema pero sin eliminarlo sino dominándolo.

Energía angelical: Mizhrael es la fuerza interna que despierta en el momento del colapso y te indica como salir del abismo, nos lleva de vuelta a un nivel superior. Capacidad de analizar, comprender, aceptar y empezar de nuevo con otra mentalidad más segura, más luminosa, más convincente, fruto de la experiencia y de la caída sufrida.
Energía Demoníaca = es el instinto momentáneo de la parte animal que sabe lo que tiene que hacer inmediatamente, por lo tanto te saca de situaciones complicadas o embarazosas de una manera efectiva, rápida y contundente. No cultivar este don es el riesgo de renunciar al primer éxito (aquí está el 7 de copas).

ADAPTARSE Y RESISTIR
La fuerza angelical de Umabel es la del agua que toma las forma que la acogen, pues se adapta. Adaptar proviene del latín adaptō, compuesto de "ad" hacia y "aptāre" adecuado, correcto, por tanto es una fuerza mental y emocional que te lleva a impregnarte de las cosas que sientes o de las esencias que profundizas con tu mente y tomar su forma, sus propias emociones, sentir su propia vida en forma correcta. Esta fuerza nos lleva a una comprensión muy profunda de la realidad. La fuerza demoníaca de Zagan es muy parecida, él es alquimista, se transforma en lo que quiere, pero como un camaleón solo toma la apariencia o forma de las cosas, no la esencia, por lo tanto no se adapta sino que resiste, verbo que viene del Latín "re" repetir y "sistere" detenerse, luego seguir sin perder su forma mientras aparece ser otro, detenerse en el límite sin ceder, sin entregarse, sin complacerse. En el aspecto positivo es una fuerza necesaria para no ceder ante un mal, pero en su aspecto negativo es permanecer frente al bien reacio, es decir se siente distante aparentando estar cerca de él.

Energía angelical: Son las energías del agua por lo tanto renacimiento, purificación, renovación, fluidez, adaptación. Es la vida la que se convierte en sustancia y es en el espíritu donde la esencia se convierte en claridad. El as de la espada es la visión que divide una esencia con el pensamiento y la domina, la comprende, la analiza y la ordena.
Energía demoníaca: es la fuerza de cambio que se hace posible a través de la alquimia, el dominio de las sustancias que se transforman a voluntad. Son transformaciones tanto para el bien como para el mal: se puede transformar a un necio en un sabio y viceversa.

MAESTRO Y DISCIPULO
Dos fuerzas que parecen opuestas pero son complementarias, solo que muchos las hacen opuestas sin saber gestionar su ambivalencia. Si cada uno de nosotros tiene una dimensión interior de donde se extrae toda la sabiduría, esa dimensión es nuestro Maestro interior del que debemos aprender (es el ángel Iahhel), de hecho todos los grandes espíritus escuchan su energía interior y aprenden los secretos de la vida. Entonces esta escucha es digna del discípulo. Seguimos siendo discípulos para siempre, dispuestos a aprender, siempre conscientes de que es más lo que no sabemos que lo que sabemos. Cuando no llegamos a la comprensión de esta humildad entonces caemos en el juego demoníaco de Valac, es un niño ángel alado, una especie de cupido desnudo, juguetón, pero no tira flechas, lanza acertijos donde puedes encontrar tesoros, él vuela un dragón de dos cabezas que es la pasión ambigua, pero como tantos niños se creen maestros con lo poco que saben, no son maestros solo juegan a ser maestros.

Energía angelical: es la fuerza que nos impulsa a alcanzar el conocimiento supremo, es llegar a nuestro maestro interior, pero para ello debemos aprender la humildad, permanecer siempre discípulos dispuestos a aprender de cualquiera.
Energía demoníaca: es la parte juguetona, impredecible y despreocupada de nuestra psique, es el cupido demoníaco que juega al amor pero al final no ama a nadie, ama al amor sin concretar nada en particular. Sin embargo, sigue siendo una fuerza positiva, poderosa, emprendedora, capaz de todo pero también engañosa. Es la forma más común de amar que encontramos hoy en día en la mayoría de las personas.

APRECIADO E IMPREDECIBLE
La palabra apreciar ha sufrido una evolución con la influencia del materialismo y le ha quitado su esencia espiritual por supuesto. Proviene del latín tardío "pretium" que significa valor. Pero el valor indica tus cualidades intrínsecas, esenciales, internas, mientras que el precio se convierte solo en el costo material que tienes, cualidades extrínsecas o externas. Anauel es una fortaleza intrínseca por lo tanto es la cualidad de saber ver el valor de las personas y las cosas, no el precio. Eres válido por lo que eres, no por lo que tienes. Por otro lado, Andras es un demonio reconocido por su valor en las batallas, pero por eso mismo es impredecible: destruye todo lo que no tiene valor, sin importar si tiene un gran precio para ti. Si no sabes apreciar, no sabes dar valores porque no tienes valor es decir fuerza interior.

Energía angelical: La energía de Anauel es la capacidad de plasmar lo que piensas en sentir, la exteriorización del pensamiento del individuo una vez que está maduro para expresarse positivamente, esto siempre crea un cambio, porque siempre trae nueva luz.
Energía Demoníaca: Andras es un demonio muy peligroso. Su arte es el asesinato y la destrucción de todo lo que no considera fiel para bien o para mal. Si haces el bien, debes hacerlo bien, si haces el mal, debes hacerlo bien, de lo contrario, Andras te elimina, se dice que mató a falsos magos y a sus mediocres asistentes que lo convocaron. Andras es una fuerza muy poderosa pero fiel a su objetivo.

CIENCIA Y CONCIENCIA
La fuerza energética de Mehiel te lleva a volverte hacia ti mismo, por lo tanto a adquirir una visión real de ti mismo que va más allá de ti mismo, que está más allá de tu Ego, entonces todo se vuelve más claro: los defectos, los traumas, las imperfecciones tienen una raíz detrás de la cual se esconden las debilidades, el desamor, necesidad de atención, etc. Por lo tanto, la causa no es tan mala como sus consecuencias. Esto nos permite mirarnos unos a otros con más misericordia y comprensión. En cambio, el demonio Haures logra el mismo objetivo: te muestra cómo en el mal buscas tu propio bien, por ejemplo: ¿qué haces mintiendo? tratas de mostrar una mejor y más bella imagen de ti mismo, por lo tanto admiración, usas un mal buscando un bien. Haures te enseña las vueltas ocultas del bien que muchas veces se hace para ocultar el mal: propio de los que se satisfacen con ser humildes, te encanta ser buena persona pero no por bondad sino porque crees que te ven mejor y más hermoso, espiritual y santo. Mehiel es ciencia, es decir conocimiento, de hecho proviene del latín sciens que es el participio presente de scire «saber», mientras que consciente deriva etimologicamente de «conscire», compuesto de cum y scire, es decir «saber del conjunto», tener conciencia es saber juntar todas nuestras piezas (buenas y malas) y esta es la obra de Haures.

Energía angelical: la fuerza de Mehiel es hacer que todo lo que toca cobre vida, infundiendo así energía, como el sol. La concreción y la funcionalidad son sus cualidades, incluso a nivel mental los pensamientos no se quedan en un nivel abstracto, se expresan, deben comunicarse, materializarse.
Energía demoníaca: Haures es una fuerza ambigua, te revela que aun en el mal buscabas el bien, que si desprecias el mal caes en otro mal (si odias el mal siempre estás usando una fuerza negativa como el odio). Su justicia es formidable y peligrosa, porque no admite excusas.

APARECER Y APARENTAR
Dos fuerzas opuestas pero difíciles de identificar y reconocer. La fuerza angelical es aparecer  (Damabiah), viene del verso latino "parere" que significa dar a luz como dar a luz, como parir = aparecer, es ser visto, sacar lo que hay dentro de ti. De hecho, la palabra apariencias es lo que solo se puede ver desde fuera, nunca desde dentro. Para sacar la luz, sin embargo, debes tener la fuerza de la luz que es la sabiduría del corazón, profunda, por lo tanto la experiencia viva. Aparentar en cambio es una fuerza externa no interna, no sacas lo que llevas dentro sino que te vistes por fuera con apariencias, es la fuerza demoníaca del Pavo Real Infernal (Andrealphus), es solo una fuerza mental, una fuerza racional. estrategia que dice muchas cosas bonitas pero no hace ninguna, aquí brillan las sombras pero nunca se ve la luz interior, es el truco facial del alma fingida. Aparentar es buscar algo que se te parece (parientes) pero que no es tuyo. 

Energía angélica: Fuente de toda Sabiduría que transmite a su protegido un flujo continuo que, en el alma de éste, se convierte en Amor y se expresa exteriormente en forma de Bondad. Todo conocimiento que no se convierte en amor significa que se ha quedado sólo en el intelecto (en la cabeza), no ha descendido al corazón, no se ha encarnado, no es experiencia ni vida.
Energía demoníaca: La fascinación por la belleza, el encanto y la armonía, especialmente en la música, es ese aspecto natural de saber disfrutar de la bondad de la creación, pero el riesgo es hacer de esta belleza un fin en sí mismo, quedando atrapados en su placer sin trascender.

ESENCIA Y AUSENCIA
Manakel es una energía interior que profundiza, en busca de la esencia de las cosas. Esencia es una palabra que etimológicamente significa “lo que te hace ser”, del latín “esse” verbo ser, en su participio presente pues eres por lo que te hace ser, de hecho concebimos la parte más íntima, el corazón o alma, como esencia de un ser. Cimeiei, en cambio, es lo contrario, es la privación del ser, la ausencia, pero no porque dejes de existir o de ser sino porque no ves la realidad tal como es. De hecho, este demonio cubre todo con la sombra. Cuando te encuentras frente a un ser en cambio se llama presencia, porque lo ves frente a ti (pre = frente, essent = ser). Presta atención al misterio: mientras la esencia está en lo más profundo, donde normalmente no vemos por lo que está oscuro, en cambio ahí está la realidad, la luz, el ser puro. Mientras que lo que solemos ver, que son las apariencias, donde creemos que hay luz, está lleno de sombras porque no se ve la esencia de las cosas.

Energía angelical: Manakel imprime la energía en el Centro de las Imágenes para captar su esencia, por eso tiene una gran influencia en el mundo onírico. Pero entender la esencia de las cosas no es fácil porque también se puede ver el mal que se esconde en todo y esto es fuente de sufrimiento. De hecho, el 7 de Espadas es un arcano menor muy delicado y negativo, porque es saber obrar en el mal sin hacerse ni hacerse daño.
Energía demoníaca: Cimeies es lo opuesto a la esencia, es oscuridad, es cuando estás totalmente cegado por la pasión, el ímpetu, el instinto salvaje de la voluntad en los estertores de la pura pasión. Es una fuerza necesaria como un hermoso caballo pero debe ser domado.

ESPERAR Y DESESPERAR
Esperar viene del latín "spes" pero su raíz está en el sánscrito "spa" y significa tender hacia, como atender que se está tendiendo hacia algo de lo que, sin embargo, no se está seguro. Entonces hay un vacío en la mente pero en el corazón hay una plenitud, un deseo que tiende hacia esa realidad esperada. Este deseo es la energía angelical de Eyale, sabe esperar, pero hay que distinguir entre "esperar que suceda" y "hacer que suceda", el primero es pasivo como quien espera que llegue un tren, el segundo en cambio es activo, aquel que con su fuerza y ​​magnetismo espera el tren porque lo ha atraído hacia él y no sabe cuando llegará pero lo siente. En italiano es fácil entender esta distinción porque hay dos palabras: "sperare" y "aspettare". Esperar ganar la lotería es de todos, no saben que números saldrán, en cambio "aspettare" (atender) es hacer esos números porque con esa jugada influyes en los acontecimientos y así será.
En cambio, desesperarse es alejarse de lo que se desea, (dis = separación y spa = meta, desesperarse es separarse de la meta). La desesperación se produce muchas veces cuando intervenimos en los hechos haciéndolos pasar a toda costa, al final incluso pueden pasar pero nunca serán lo que el natural fluir espera... este es el encanto de Amducias.

Energía angelical: La fuerza de Eyael es transformar, saber cambiar una situación, una cosa para mejor, aprovechar el momento adecuado, sobre todo saber esperar el fluir de los acontecimientos.
Energía demoníaca: El poder del encantamiento a través del sonido, sintiéndonos más únicos que raros (unicornios), pero descubriendo que al final aunque hayamos conquistado algo, esto no nos satisface, no nos basta, no nos llena. Aquí la música, la magia de Amducias, se convierte en nostalgia.

INSTRUIR Y DESTRUIR
Instruire viene del latín "in" adentro y "struere" armar o juntar, significa crear una estructura desde adentro, instruir es como tener ya un proyecto para construir y edificar una forma. Esta es la energía de Habuhiah, un don interior que cura y eleva el alma. Belial en cambio es un demonio rebelde, es lo contrario de instruir, es destruir, del latín dis (abajo) y "struere" amontonar o juntar, por tanto es tirar abajo lo recogido, deshacer el montón o arruinar. Es un placer malsano hacer el mal sólo para ver cómo se destruyen las cosas. Este instinto está en nuestra naturaleza y debe ser mantenido a raya y corregido. Mira a los niños sin ninguna malicia que muchas veces destruyen, parten, rompen, solo por el descubrimiento de ver cómo las cosas se desmoronan, se estropean, desaparecen.

Energía angelical: Este ángel dispensa las energías de Marte, además de las de la Luna propias de su Coro: por lo tanto, favorece la fusión armoniosa de las energías masculinas y femeninas. Por eso promueve el equilibrio y la plenitud.
Energía demoníaca: el nombre "Belial" significa "sin maestro y sin valores" y simboliza la verdadera independencia, la autosuficiencia y la realización personal. Es un espíritu puro de investigación pero a través del mal.

IMPRIMIR, OPRIMIR Y SUPRIMIR
Vemos lo que somos, porque nuestro cerebro ha grabado en la mente lo que ha visto y juzga el mundo que lo rodea en base a eso. Muchos dicen que Dios está en todas partes, pero la mayoría no lo ve por ningún lado, porque la visión es como un idioma: si hablas chino lo entiendes si alguien lo habla, así que si eres hermoso por dentro ves la belleza por fuera, si has descubierto lo divino en ti también lo ves afuera en cada cosa. Rochel es esta visión, o impresión (imprimir del latín in = adentro y premere = presionar, empujar) pero viene desde adentro de ti. Decarabia en cambio suprime (del latín sob = abajo, premere = empujar) es una energía que te quita esta visión, esta luz, te oprime en la oscuridad (del latín op = arriba y premere = presiona), así que de alguna manera te sientes aplastado tanto abajo como arriba (un sentimiento similar a la ansiedad). La única forma en que la estrella te deja ver su luz es en la oscuridad, en la fuerza que te comprime absolutamente hasta reventar, así nace una estrella.

Energía angelical: mirada profunda que capta el punto donde todas las cosas se constituyen, donde nacen, donde se aman. Es el equilibrio entre cuerpo y alma, interno y externo, materia y espíritu (Rey de Copas)
Energía demoníaca: es una fuerza interna oscura, te arrastra a la oscuridad de la inconsciencia, inicialmente es sugerente, aterradora, muchos no la soportan pero es la única manera de ver las estrellas, esas chispas de conocimiento que se encienden en estas profundidades .

FORMAR, INFORMAR Y CONFORMAR
Dos fuerzas preciosas y necesarias, la energía demoníaca Seere es la de la información, porque es un mensajero. Vivimos en un mundo hecho de información, pero estas son simples nociones mentales, es tomar la "forma" o concepto de algo y colocarlo "dentro"  (in - formar) por lo que es simplemente escuchar, pero la información va y viene, como el vuelo de Seere. Formar en cambio es tomar tal información y hacerla nuestra, por lo tanto es tomar esa forma, de hecho llamamos educación la formación interior, y esta es la obra energética de Iabamiah que es la fuerza del verbo, de la voz divina que crea. San Pablo les dijo a los romanos (Rm 12, 2) que no se adaptaran a la forma de este mundo, usando el término "conformarse" porque se está tomando forma sin evaluar su contenido, estás siguiendo al rebaño, estás haciendo lo que la masa hace sin pensar. Es trillado pero nuestro mundo además de estar hecho de información acaba amoldándose o conformándose a lo dicho sin valorar adecuadamente su esencia (sin formación).

Energía angelical: La fuerza de Jabamiah es entender como el pensamiento es creador, el verbo de la palabra genera el sentido de las cosas en su significado, llamar a las cosas por su nombre es solo la cualidad de alguien que conoce la esencia de las cosas, porque el nombre es la síntesis de esencias. Sin silencio no se puede sentir el vientre donde surgen las palabras.
Energía demoníaca: El conocimiento primero debe ser digerido, vivido, guardado en el calor del corazón, mientras que nuestra tentación es comunicar y contar a los demás lo que sabemos, lo sabios que somos, lo mucho que hemos descubierto y progresado. Esta alegría de comunicar e incluso de compartir se convierte a menudo en una jactancia inútil y dañina.

ENTENDER Y APRENDER
Dos palabras en latín que son casi iguales (capĕre - carpĕre), pero con un significado profundo muy diferente. Entender (capĕre) significa tomar, agarrar, coger, de hecho yo solo entiendo lo que puedo tomar, pero no siempre entiendo todo el significado o la esencia de una realidad: si tienes un balde, no puedes agarrar toda el agua que está en un pozo, pero muchos se engañan pensando que lo entienden todo, cuando en realidad toman sólo la mínima parte que su capacidad les permite. La energía de Haiaiel es entender estos límites, es el comienzo de la expansión del conocimiento: los sabios entienden los límites, los ignorantes creen entender ilimitadamente.
En cambio con Dantalion, la energía es aprender, es tomar pero con esfuerzo, casi con violencia (por eso se usa el verbo carpĕre en latin para decir "robar"), no es entender (con el corazón) es aprender (con la razón), por eso el estudio, la meditación, la concentración, el análisis, es la dedicación forzada de la mente, las cosas no se pueden aprender racionalmente sin esfuerzo, solo el corazón sabe llegar al interior con la intuición (entender sin aprender)

Energía Angélica: Poner en acción tus impulsos creativos, con la plena confianza de que la energía apoyará favorablemente cualquier proyecto que se merece.
Energía Demoníaca: Puede proporcionar al mago la habilidad de comenzar a entender la psicología común del pensamiento humano basado en la causa, el lenguaje corporal, la profundidad del significado de las palabras. Este conocimiento se convierte también en un arma, capaz de enamorar a personas que se sienten fácilmente atraídas cuando les revelas su oculto mundo interior. Es un don muy querido por tarotistas, adivinos, magos, hechiceros. Es un demonio que ayuda a relacionarse con los demás a nivel emocional. Enseña inteligencia emocional y aumenta la empatía por los demás.

PERDÓN Y VENGANZA
La acción humana es "condonar" la divina es "perdonar", su significado es muy diferente y profundo. Condonar es liberar a alguien de una obligación, de una carga, pero porque se ha hecho algo (con + donar), en cambio perdonar es lo mismo pero sin ninguna razón, son ningún interés (por = en latín es un prefijo de refuerzo que significa completamente) por lo tanto, per + donar significa que te doy algo sin razón y sin interés, sin que hayas hecho nada para merecerlo. Cuando perdonamos a alguien lo hacemos PER (para) nosotros no por el otro, es decir somos nosotros los que nos liberamos del peso del rencor, del odio y del rencor, cuando perdonamos nos hacemos màs bien a nosotros que al otro. Esta acción es pura, es la energía de Mumiah, es el final de todo: la falta de interés, sin Ego. Ahora la sorpresa: solemos pensar que los que no perdonan se vengan, pero si pensamos que la palabra venganza viene del latín antiguo "vendicta" que era 'la vara con que se tocaba al esclavo que había de ser puesto en libertad', por que castigándolo con esta vara se enderezó, en realidad era una reivindicar (para vengar y vindicar), por lo tanto no era para hacerle pagar sino para hacérselo entender. En latín, reivindicar es reclamar, es tomar lo que se había perdido, es obra demoníaca de Andromalius, persigue al ladrón, recupera el objeto robado y castigando al ladrón le devuelve el honor perdido. Mientras que el perdón te quita un peso de encima, la venganza se lo quita al enemigo, por lo que el objetivo es eliminar el mal, incluso en la venganza, para no hacer mas daño.

Energía angelical: es una energía que nos lleva a una muerte exterior para renacer interiormente, es un sacar de nuestro mundo oculto una nueva realidad.
Energía demoníaca: es la energía que busca todo lo que se ha perdido en nosotros, todo lo que se nos ha negado o quitado, pero cuando descubrimos que somos nosotros mismos los que estamos perdidos, la primera tentación es castigar a quien nos hizo que nos perdamos el camino. Andromalius siente que incluso en el mal hay una justicia, como la venganza o la retribución.


EL TRONO SUPREMO
Como se mencionó al principio, hay ángeles y demonios que no aparecen en las listas de los grimorios salomónicos ni en los 72 nombres de Dios, porque, al asociarlos con los 78 arcanos del Tarot, quisimos cerrar el círculo creando estos 6 pares que faltaban. Aquí, las fuerzas son completamente opuestas; son los exponentes; no hay compatibilidad. Son la fuerza misteriosa que mantiene el equilibrio de las otras 72 cartas donde las vibraciones duales fluyen y refluyen, mientras que aquì la fuerza es esa invisible que mantiene el equilibrio en los opuestos:



MIGUEL Y LEVIATÁN
Entre el Arcángel Miguel y el demonio Leviatán existe una completa oposición cósmica y teológica, que resulta en una incompatibilidad absoluta. Miguel representa el orden divino, la luz y el triunfo del espíritu, mientras que Leviatán encarna el caos primordial, el orgullo destructivo y el abismo insondable. El Arcángel está vinculado al Cielo (Aire/Fuego Espiritual) y a la luz solar. El demonio es el señor supremo de los Océanos (Agua), asociado con la oscuridad del lecho marino.

HANIEL Y LILITH
En el contexto del misticismo judío, la Cábala y la demonología, la comparación entre el Arcángel Haniel (también conocido como Anael) y el demonio Lilith pone de manifiesto una completa incompatibilidad, tanto operativa como espiritual. Si bien ambas figuras comparten una fuerte conexión con la energía lunar, el arquetipo femenino y los misterios ocultos, operan en frecuencias diametralmente opuestas: Haniel canaliza el amor benevolente y la armonía divina, mientras que Lilith encarna la rebeldía desenfrenada y una sexualidad libre y transgresora.


SAMAEL Y LUCIFER
La comparación entre el ángel Samael y el demonio Lucifer introduce una profunda complejidad esotérica y teológica. Si bien en la cultura popular contemporánea ambos nombres suelen confundirse o fusionarse en una sola entidad, en la tradición teológica judía (Talmud y Cábala) y la demonología cristiana occidental son figuras distintas, con orígenes, propósitos y un grado ambivalente de compatibilidad.
Samael ("Veneno de Dios") no es, según la tradición judía estricta, un rebelde total. Actúa como el Ángel de la Muerte, el acusador y tentador, pero siempre opera bajo el mandato y control de Dios para poner a prueba la virtud de los hombres. Lucifer ("Portador de la Luz"), por otro lado, representa la rebelión total y el rechazo de la autoridad divina impulsado por el orgullo (la arrogancia), habiendo elegido separarse definitivamente del Creador.
Samael tiene su origen completamente en el misticismo judío, el Talmud y la Cábala. Lucifer tiene sus orígenes en la tradición patrística cristiana medieval, nacida de la interpretación teológica de un pasaje del Libro de Isaías relacionado con la caída de la "Estrella de la Mañana".

GABRIEL Y AZAZEL
Entre el arcángel Gabriel y el demonio Azazel, surge un marcado contraste teológico y cósmico, que resulta en una total incompatibilidad. Gabriel es la voz oficial de Dios, el mensajero de la pureza y la revelación espiritual, mientras que Azazel encarna el secreto corrupto, la iniciación prohibida y el chivo expiatorio sobre el cual recaen los pecados del mundo (en este sentido, es la contraparte de Cristo).
Gabriel trae conocimiento divino y salvador a la humanidad (anuncia el nacimiento de Juan el Bautista y Jesús, y revela el Corán a Mahoma). Azazel introdujo el conocimiento prohibido y bélico: enseñó a los hombres a forjar espadas, cuchillos y armaduras, y a las mujeres el arte del maquillaje y el adorno, desatando la vanidad, la lujuria y la violencia.

URIEL Y BELCEBÚ
Uriel es el ángel de la luz intelectual, el fuego divino y la verdad revelada, mientras que Belcebú representa la decadencia espiritual, la ilusión de dioses falsos y el tormento obsesivo. Uriel es el portador del conocimiento iluminador y la claridad mental; ayuda a los hombres a disipar las dudas y comprender la voluntad divina. Belcebú es el señor de la corrupción intelectual y las herejías, aquel que distorsiona la verdad para confundir las almas y conducirlas a la idolatría.

RAFAEL Y MAMÓN
Rafael es el ángel de la sanación, la providencia y el bienestar integral, mientras que Mammón encarna la codicia destructiva, el apego material y la riqueza corrupta. Rafael enseña el desapego de las posesiones materiales en favor de la caridad y el compartir (fundamental en el Libro de Tobías). Mammón es la personificación de la avaricia y la codicia por las posesiones, que lleva a los hombres a traicionar a sus semejantes y a sus propias almas por dinero.






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