En el principio era el Pensamiento
y el Pensamiento se fijó en Dios
y el Pensamiento creó a Dios, quien se convirtió en el Principio.
Pero el Pensamiento fue querido
así que antes del Pensamiento existía la Voluntad (pasión)
y el querer estaba con Dios
y el querer (no el creer) creó a Dios
y Dios creó todo con la Voluntad que es pasiòn.
Todo fue hecho para la pasión y con la pasión
porque sin pasión nada de lo que existe habría sido hecho.
El Pensamiento es pasión (mente)
La Voluntad es pasión (corazón)
En la mente y el corazón estaba la vida
y la vida era la luz de los hombres
es decir, su pasión los lleva a la luz,
por eso la pasión brilla en la oscuridad
pero cuando la oscuridad se convierte en pasión, la luz se apaga.
Y Él estaba en el mundo,
y el mundo fue hecho por medio de Él (el sexo),
porque sin el apareamiento, ni siquiera las estrellas existirían.
Y sin embargo, el mundo no lo reconoció,
de hecho, especialmente los seres humanos,
cuando vino entre su pueblo,
los suyos no lo recibieron,
lo despreciaron y lo demonizaron.
Ella, comprometida, antes de poder vivir con su prometido y futuro esposo, se encontró embarazada de otro, sin duda más divino. Su prometido, un hombre justo, sabía que sería lapidada según las leyes de su mentalidad social, así que decidió divorciarse de ella en secreto, diciéndose a sí mismo: «Yo, que te he sido fiel porque eras mi Dios, ¿te acuestas con mi futura esposa? ¿Y me exiges fidelidad tù que eres infiel? Tú, que castigas el adulterio, ¿eres adúltero? Tú, que condenas la fornicación, ¿eres fornicador y te crees Dios? ¿Me robas mi esposa y destruyes una familia, para luego consagrar como baluarte de la comunidad la familia?...»
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres; la luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no la vencieron... aunque los hombres adoran las tinieblas donde simulan brillar como luz.
Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis, porque sus madres vienen detrás de ellos... las madres, ¿entienden bien, malditos pedófilos? Las madres son el objetivo, no los niños.
Padre, no los perdones porque ellos saben muy bien lo que hacen.
No caí en la tentación, me empujaron.







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